Comenzó su carrera como futbolista profesional a los 15 años, en las fuerzas básicas del América, pero nunca debutó con el primer equipo. A los 17 años salió del club y nunca más regresó, su destino: San Luis Potosí, estado que se convirtió en su hogar y donde hizo historia con el equipo de futbol. Doce años después está de vuelta.

Noé Maya puede presumir que a sus 33 años tiene un palmarés envidiable, lo que más sobresale es lo hecho con el equipo potosino, con quien disputó la Copa Libertadores en 2009 y 2011.  

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Hace más de 10 años el América, San Luis y Necaxa eran equipos propiedad de un mismo dueño. Por lo que los jugadores surgidos de las fuerzas básicas del las Águilas eran prestados a los otros dos clubes, el objetivo era que foguearan. Para cumplir con el proceso, Maya de 17 años fue prestado a los potosinos, que en ese momento militaba en la Primera A (ahora Ascenso MX), lejos de casa comenzó su historia con la franquicia y en el balompié.

En 2005, Maya consiguió su primer título profesional al ascender con los Gladiadores y a partir de ahí comenzó una nueva historia. “A los 18 años debuté en Primera División en contra del Necaxa, yo era el jugador que cumplía con la regla del menor y jugué. En ese torneo nos salvamos y llegamos a la final contra el Pachuca,” menciona en entrevista para la Liga MX.

Su carrera era prometedora, estuvo en Selecciones menores e incluso jugó el Torneo Esperanzas de Toulón, pero llegó uno de los reveses más fuertes: a pesar de sus buenas actuaciones lo mandaron de nuevo a la Liga de Ascenso MX para jugar con Correcaminos de la Universidad de Tamaulipas. No fue hasta 2008 cuando Noé Maya pudo regresar a la Primera División con San Luis.

Se convirtió en el referente en el mediocampo del equipo, se identificó con el club y con la ciudad. Una oferta de los Xolos de Tijuana en 2011 hizo que abandonara a los Gladiadores por un año, pero regresó a la que siempre ha sido su casa. Sin embargo, seis meses después se volvió a despedir de la ciudad potosina para recalar de nueva cuenta con Xolos. Medio año después, Noé se enfrentaría a un nuevo reto con una organización distinta: Grupo Pachuca.

En el Apertura 2013, Jesús Martínez y compañía llegaron a un acuerdo con la Familia Leaño y compraron la franquicia de los Tecos UAG, equipo que recién descendido. Maya se convirtió en el capitán de los Tecolotes. Tras un año en Guadalajara, la franquicia cambió de nombre y sede, ahora serían Mineros de Zacatecas. En total, el futbolista estuvo tres años liderando a los zacatecanos, hasta 2017.

El segundo campeonato en la carrera del mediocampista llegó 13 años después del primero, en el Clausura 2018. A pesar de la felicidad el reglamento le dio revés, los Cafetaleros de Tapachula no pueden ascender por no tener la certificación. No había nada que hacer en el equipo del sur de Chiapas, así que tras un año en Tapachula era hora de buscar un nuevo equipo.

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En el régimen de transferencias del torneo de Apertura 2018 de la Liga de Ascenso MX, se concretó el regreso del hijo pródigo a San Luis, seis años tuvieron que pasar desde la última vez que se vieron. La misma ciudad, el mismo nombre, pero ahora con un dueño distinto. El Atlético de Madrid apostó para que Noé Maya regresara a liderar el club y fue la mejor decisión que pudieron tomar.

Sus primeras palabras fueron contundentes: “Contento por regresar a San Luis que fue mi hogar. Antes ya hemos conseguido en ascenso aquí, estuvimos mucho tiempo en Primera División y vengo con la misma ilusión. Ya estoy más maduro y ya sé lo que quiero, estoy conciente de lo que se está jugando”.

El mediocampista de 33 años disputó todos los minutos del Apertura 2018, guió al equipo a su primera liguilla en esta nueva etapa y ahora están en una final. Noé Maya arribó a la ciudad por primera vez cuando tenía 17 años, ahora 16 años después buscar ser campeón y en seis meses repetir la historia de ascender a la Liga Bancomer MX.