MLB

Los Red Sox son los nuevos campeones de la MLB

Los Red Sox derrotan en 5 partidos a los Dodgers. David Price lanzó un gran partido y los bats oportunos sellaron el campeonato

Los Red Sox son los campeones de la Serie Mundial de la MLB en 2018. Derrotaron a los Dodgers en cinco partidos para coronarse. En el siglo XX, los Boston Red Sox tuvieron que esperar 86 años para volver a disfrutar un título de Serie Mundial. En el siglo XXI, ya llevan cuatro Trofeos del Comisionado en sus vitrinas. Los Patirrojos ya no cree en maldiciones y se han convertido en una franquicia que sabe ganar.

Los Dodgers necesitaban ganar para seguir con vida en la serie. Tras la debacle que sufrieron en el cuarto partido —iban ganado 4 a 0 y terminaron perdiendo 9 a 6—, Los Angeles se encomendaron al brazo de su pitcher estrella, Clayton Kershaw para tratar de estirar la Serie Mundial a un sexto partido en Boston. Pero el estelar de los angelinos no es un pitcher que se sublime en los playoffs. Al contrario, dista mucho de ser ese zurdo dominante de la temporada regular. Y apenas en la primera entrada permitió un home run de Steve Pearce que impulsó dos carreras. Muy temprano en el partido, los Dodgers tenían que remontar.

David Freese respondió con un vuela cercas al primera lanzamiento del abridor de los Red Sox, David Price. Los Dodgers sabían que era vital empatar lo antes posible y en la baja de la tercera tuvieron la oportunidad perfecta. El propio Freese conectó un triplete, tras un fallo en el fildeo de JD Martínez. Sin embargo, la falta de paciencia de los bates de los angelinos terminó por costarles una oportunidad que no se volvió a presentar.

David Price, alejando el estigma que lo acechaba en playoffs, estuvo siempre en el control del partido. Los bateadores eran dominados uno tras otro, sin dejar oportunidades. Los Dodgers querían sacarla a como diera a lugar del estadio, lo que facilitaba el trabajo del zurdo.

(Imagen: Getty)

Y mientras los Dodgers quería sacarla del parque sin éxito, los Red Sox cimentaron su ventaja a base de tablazos. Primero fue Mookie Betts en la parte alta de la sexta. En el séptimo inning, fue JD Martínez quien se voló la barda. Para la octava entrada, ya sin Kershaw en la lomita, fue Steve Pearce quien dio el home run —el segundo para él— que dio la ventaja definitiva para Boston. Los Dodgers no tenían respuesta ni bateo.

La parte alta de la novena entrada fue sólo el preámbulo a la celebración de los Red Sox. Los Dodgers nunca tuvieron corredores en las almohadillas para siquiera pensar en la remontada. Alex Cora decidió que fuera Chris Sale quien cerrara el partido y sellara el título para Boston.

Al caer el out 27, los Red Sox salieron disparados para celebrar en el centro del diamante. Eran los favoritos. Fueron el mejor equipo en la campaña regular y el mejor equipo en la postemporada. Y lo demostraron.