Historias de México 86: Cuando la FIFA despreció a Ciudad Neza

Neza fue una de las sedes del Mundial México 86, sin embargo, obtener este visto bueno de la FIFA no fue nada fácil.
(Imagen tomada de Wikipedia).

Ciudad Nezahualcóyotl fue una de las sedes del Mundial México 86, sin embargo, obtener el visto bueno para que este municipio del Estado de México albergara partidos de esta justa mundialista no fue nada fácil. Esta es la historia…

(Imagen tomada de twitter.com/mxestadios).

Un Mundial imprevisto

El 5 de noviembre de 1982, Belisario Bentacourt, presidente de Colombia, anunció que su país renunciaba a la organización del Campeonato Mundial de Futbol de 1986, al no estar en condiciones de cumplir con las condiciones requeridas por la FIFA para realizar este evento.

A menos de 4 años del Mundial, FIFA se dio a la tarea de buscar una nueva sede. Entonces surgieron los nombres de Brasil, Estados Unidos, Canadá y México.

A pesar de que México aún se encontraba inmerso en una crisis económica que inició en el gobierno de José López Portillo, los organizadores de la candidatura se comprometieron a que el dinero usado para la celebración del Mundial no vendría del gobierno, sino de la Federación Mexicana de Futbol y de los patrocinadores. Así, el 10 de marzo de 1983, el presidente Miguel de la Madrid dio el aval para buscar la candidatura.

Brasil, que era el gran contendiente terminó por autodescartarse, y Estados Unidos y Canadá en aquel tiempo no eran una opción tan competitiva, pues aunque contaban con los recursos económicos carecían tanto de experiencia en la organización de eventos futbolísticos, así como de una afición entusiasta para este deporte.

México, en cambio, contaba con la experiencia de haber organizado el Mundial del 70, además de tener una adecuada infraestructura deportiva, turística y de telecomunicaciones. También se contaba con Guillermo Cañedo, vicepresidente de la FIFA, que era muy amigo de Joao Havelange, entonces presidente de ese organismo.

Finalmente, el 20 de mayo de 1984, durante un congreso de la FIFA en Estocolmo, se votó unánimemente por la propuesta Mexicana y se oficializó que nuestro país organizaría su segunda Copa Mundial.

“No nos enseñen Neza”

En cuanto México 86 se volvió toda una realidad, en varios frentes comenzaron los preparativos. Uno de los puntos más importantes era el de los estadios, que aunque eran suficientes para la liga local requerían adecuaciones para formar parte del Mundial.

FIFA requería 12 estadios y llegar a esa cifra no resultaba fácil. En Morelia el plan era construir un nuevo estadio en lugar de aprovechar el existente, pero la opción fue desechada; el Estadio Luis Pirata Fuente requería mucha inversión y La Bombonera de Toluca (actualmente conocido como Estadio Nemesio Díez) de inmediato fue rechazado.

Cuando se planteó usar el Estadio “José López Portillo”, ubicado dentro de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl e inaugurado en 1981, la delegación de emisarios enviados por la FIFA hicieron un duro comentario a Guillermo Cañedo y a Rafael del Castillo, presidente de la Femexfut:

“Guillermo, Rafael: todos tenemos algún lugar que no queremos que nadie vea. No nos enseñen Neza”

Esas palabras hirieron el orgullo de Rafael del Castillo:

“Yo me indigné y desde ese día juré y perjuré que Neza debería ser sede”.

A este enojo se sumaron Alfredo del Mazo, entonces gobernador del Estado de México y Nemesio Díez, presidente del Club Toluca, quienes hicieron hasta lo imposible para conseguir financiamientos privados y lograr remodelar ambos estadios.

Al final, el estadio “José López Portillo”, renombrado desde entonces como “Neza 86”, fue uno de los doce escenarios que albergaron juegos mundialistas en México 86.

Estampa Panini del Estadio Neza 86 (Imagen tomada de todocoleccion.net/).

La fiesta del Mundial llegó a Neza

Ciudad Nezahualcóyotl es uno de los municipios con más densidad poblacional del país y es tristemente celebre por sus problemas de inseguridad, pobreza y carencia de servicios públicos.

¿Cómo hacer para cambiar su fisonomía sin gastar tantos recursos económicos?

Una de las frases que se volvieron famosas cuando se buscaba la sede del Copa Mundial de 1986 era que los mexicanos podrían organizar el Mundial sólo “con un bote de pintura y una brocha”. Y aunque esta frase quedó corta, pues hubo que construir varias obras importantes en las sedes mundialistas (incluso el estadio de Querétaro), lo cierto es que en el caso de Neza sí se recurrió a estos elementos.

Al ser confirmada como sede, en Neza se repavimentaron las principales vías de acceso al estadio, se pintaron las banquetas y los macetones que había en los camellones, se sembraron flores, arboles y pasto, además de colocarse banderas de las selecciones que jugarían en este escenario.

Las fachadas de las casas y los señalamientos viales también fueron pintados, y se construyeron varias bardas que duraron sólo no necesario en pie, pues para reducir gastos en el colado se usó un bote de cemento por cada ocho de arena.

Esta remodelación sólo fue para las avenidas principales, pues el resto de las calles siguieron igual de abandonadas que siempre. El contraste entre la zona remodelada y el resto de Neza era tanta que parecían dos ciudades diferentes.

En este escenario se disputaron tres partidos del Grupo E:

Escocia 0 – 1 Dinamarca

Dinamarca 6-1 Uruguay

Escocia 0-0 Uruguay

Un dato curioso es que, en contraste con otras sedes, Neza no contaba ni siquiera con un hotel de tres estrellas, por ello los equipos que jugaron ahí, y sus aficiones, sólo estuvieron presentes en la zona durante la hora del juego, aún así, resultó curioso ver a daneses, escoceses y uruguayos en esas calles. Antes de caer la noche, las autoridades tenían la orden de trasladar a los extranjeros a sus hoteles.

Otra curiosidad es que el cantante Rod Stewart asistió al duelo entre Escocia y Uruguay que se celebró el 14 de junio de 1986, y que Maradona hizo lo propio en el juego entre Dinamarca y Uruguay.

En este estadio también se sacó la tarjeta roja más rápida en la historia de los Mundiales, cuando el uruguayo José Batista fue expulsado por el silbante francés Joël Quiniou, tras una entrada contra el escocés Gordon Strachan.

Aún con la negativa de FIFA, Neza sí logró ser sede mundialista.

Hoy el Estadio Neza 86 luce en el semi abandono, y sólo es ocupado ocasionalmente en juego de divisiones inferiores. En los alrededores poco o nada queda de aquellos días mundialistas.

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