El tema de acoso sexual es una problemática muy grande en todo el mundo. A diario miles de mujeres sufren acciones que van en contra de su voluntad y a los victimarios poco les importa que estén solas, acompañadas, alrededor de más gente o frente a una cámara de televisión, como sucedió esta vez con la reportera Julieth González Teherán.

Mientras realizaba una transmisión en vivo para el medio DW en Español, horas antes de que la Copa del Mundo iniciara, la periodista colombiana fue víctima de un acto lamentable y totalmente repudiable cuando un aficionado se acercó a ella para besarle la mejilla y tocar uno de sus senos, evidentemente sin consentimiento de González, para después retirarse riendo.

Andrés Vaca, en el periodismo deportivo los hombres también sufren acoso

Por lo sorpresivo de la acción, y alegando a su profesionalismo, Julieth terminó su enlace sin exaltarse en pantalla; sin embargo, después de lo ocurrido, mandó un mensaje en redes sociales para hablar del tema: “¡RESPETO! No merecemos este trato. Somos igualmente valiosas y profesionales. Comparto la alegría del fútbol, pero debemos identificar los límites del afecto y el acoso”, fueron las palabras que la periodista escribió en su Instagram, para visibilizar un asunto en el que aún se tiene mucho por trabajar para erradicar completamente.

El diario El Universal, de Colombia, pudo entrevistar a Julieth y ahí la comunicadora ahondó más en lo sucedido: “Es incómodo y lamentable que se presente una situación como esa. Los fanáticos deben entender que las mujeres han ganado terreno fuerte en este campo y que hacemos un trabajo profesional y serio. Entiendo la euforia del fútbol porque es un sentimiento y lo siento también, pero debemos conocer los límites”, fueron sus palabras, las cuales se deben replicar hasta que se entiendan por completo, por todas las personas.

Reportera es agredida sexualmente por aficionados de Chivas

Por desgracia, este solo es uno de los miles de casos que suceden alrededor del mundo y que cada vez se ven más en el periodismo. Uno de los últimos ejemplos fue lo sucedido con la reportera mexicana, María Fernanda Mora, quien fue agredida mientras cubría los festejos de Chivas por el título de la Concachampions.

Simplemente lamentable.