Croacia pasa a cuartos de final tras cardiaca serie de penales

Croacia se impuso a Dinamarca en penales tras intenso partido de octavos de final y conseguir su boleto a cuartos del Mundial Rusia 2018

Partido intenso. Partido sufrido entre dos selecciones que no dejaron de buscar el triunfo. Partido digno de octavos de final de un Mundial. Croacia tuvo que llegar hasta los penales para dejar a una aguerrida Dinamarca en el camino. Emociones al por mayor en un partido entre dos selecciones que hicieron todo para lograr el boleto a los cuartos de final del Mundial de Rusia 2018.

Apenas había pasado un minuto, cuando en un tiro de esquina, Dinamarca hizo el primero. La pelota le quedó muerta en el área chica, disparo y, a pesar de que Subasic, Jorgesen, el delantero, hizo el primero. A pesar del gol de vestidor, Croacia no se derrumbó, y, casi de manera inmediata, respondió al minuto 4. La jugada fue parecida a la de Dinamarca. Centro al área, rebotes y Mario Mandzukic, aprovechando el rebote, venció a Schmeihel para empatar el partido.

(Imagen: Getty)

Croacia de inmediato trató de establecer el control en el mediocampo, a través de ModricRakitic. El 10 era un peligro constante gracias a su inteligencia y precisión en los pases. Cada pelota que pasaba por los pies del crack del Real Madrid, era distribuida con intención y sentido. De una pase suyo nació una jugada en la que Manduzkic pidió penal. Apretada.

(Imagen: Getty)

Dinamarca entendió que podía hacer daño corriendo y con velocidad. Llegaron peligrosamente con Braithwaite al minuto 27, pero Subasic estuvo listo para achicar. Tenía buen ritmo el partido, con intercambio de llegadas y dinamismo de ambas selecciones.

Al minuto 28, Rakitic disparó de lejos, exigiendo a Schemeihel, los croatas, que pelean cada pelota y cada rebote, recuperaron el cuero en el área danesa. Perisic, solo, no pudo hacer un buen remate en dos ocasiones, dejando ir el segundo para su causa.

A cada ataque danés, había una respuesta croata y viceversa. Lovren no aprovechó un gran centro de Modric en un cobro de tiro libre. Luego, Dinamarca replicó con una buena intentona de balón filtrado al que Subasic llegó oportunamente.

Rakitic también era un constante amenaza y, casi al terminar el primer tiempo, probó de media distancia, exigiendo a Schemeihel. 

La segunda mitad arrancó sin modificaciones. Ambas escuadras replicaban las intenciones y el ritmo con el que disputaron los primeros 45 minutos. A cada llegada, había una respuesta del rival. Un encuentro que era como el de dos púgiles que buscan knockout.

(Imagen: Getty)

A partir del minuto 60, Dinamarca llegaba con mucho más peligro al área croata. Aprovechaban bien las bandas, con centros venenosos y diagonales cargadas de malas intenciones. Con el paso de los minutos, Modric se iba diluyendo y Croacia lo resentía. No lograban circular adecuadamente la pelota y Dinamarca crecía, exigiendo a Subasic. 

Dinamarca dio ingreso a Nicolai Jorgensen y a Schöne para fortalecer su ataque. Croacia, consciente de que estaban siendo superados, puso a Kovacic para que junto a Modric y Rakitic recuperan el control en el medio campo. Y su impacto se notó de inmediato. Los croatas volvieron a aparecer en el área de Schmeihel, con llegadas mejor elaboradas y que terminaban con disparo a puerta.

Los entrenadores se agitaban nerviosos en el banquillo. El partido entraba en momento en el parecía que un gol definía el encuentro. Los tiempos extras se asomaban en el horizonte. Pero no sin emociones. Cracia avisó en par de ocasiones con Perisic Rebic. 

Dinamarca amenazó con los saques de banda, que son un arma más en su arsenal, pero se batió bien la defensa croata. Rakitic siguió probando fortuna de media distancia, sin suerte. Braithwaite también probó fortuna.

El tiempo regular se agotó y los tiempos extra siguieron con el mismo tenor: emociones, llegadas y una clara intención de ir por el gol del triunfo. Dinamarca se hizo del balón en los primeros minutos y tuvo varios saques de banda bastante peligrosos que bombardearon el área croata. Croacia, notando el cansancio de algunos de sus jugadores, hizo el último cambio. Kramaric entró por un agotado Persic.

Sin poder encontrar a ModricCroacia sufría para poder armar jugadas y no eran capaces de retener la pelota. Una vez que encontraron al 10, Croacia cerró con fuerza, merodeando el arco de Schmeihel.  Terminaron presionando pero tocaba cambiar de lado para la segunda mitad de los tiempos extra.

Dinamarca dio ingreso a Pione Sisto y a Khron-Dheli. Mandzukic, reventado por el esfuerzo físico, tuvo que salir para que Badelj ocupara su lugar. Las piernas pensaban y el miedo de un error que costara un gol se hacía cada vez más presente. Y esa equivocación llegó. Pase a profundidad para Badelj. Se quitó a Schmeihel y cuando se disponía a empujarla a la portería vacía, Jorgensen lo derribó. Pero Luka Modric lo falló. Schemeihel adivinó su disparo, quedándose con esa pelota.

(Imagen: Getty)

Al final, tuvieron que llegar los penales. Empezó fallando Eriksen Badelj hizo lo propio. Kjaer con toda la autoridad del capitán, la mandó al ángulo. Con sangré fría, Kramaric lo igualó. Tras el acierto de Khron-Dheli, le tocó el turno de Modric. Buscando redimirse, lo empató con sus dosis de drama. Con el 2-2, el turno era de Schön, que desde antes de ejecutar se veía inseguro. Y sí, la inseguridad se lo comió y falló. Con la oportunidad de ponerse en ventaja, Pivaric también fue devorado a la presión. La seguidilla de fallos continuó con JorgensenRakitic con toda la responsabilidad de cerrar la tanda, Ivan Rakitic no falló. A pesar de la gran actuación de SchmeihelCroacia será el rival de Rusia en los cuartos de final.

 

 

 

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