Aficionado mexicano cumple el sueño de su familia fallecida y viaja al Mundial Rusia 2018

Gilberto Martínez es un aficionado mexicano que lo perdió todo. Pero en el Mundial Rusia 2018 busca homenajear a su familia.

Nadie duda que lo más importante es la familia. Nadie puede vivir sin una madre, un padre o unos hijos. La vida de todo ser humano gira entorno a sus seres queridos. La de Gilberto Martínez estaba desecha hace dos meses, pero es la magia del futbol la que hoy lo hace renacer y cumplir un sueño: viajar al Mundial de Rusia 2018.

Gilberto Martínez es un abogado mexicano de 41 años. Tal vez su trabajo lo prive de muchas cosas, pero cuando llega el fin de semana se quita el traje y se olvida de toda formalidad para ver futbol. Aficionado de hueso colorado. Rusia 2018 es el sexto Mundial que ve en su corta vida.

Pero detrás de todo aficionado hay un hombre que tiene familia. Gilberto también tuvo una. Pero la vida no siempre es justa; y aún así está llena de sueños, emociones y metas que cumplir.

Gilberto Martínez se casó en 2004 con Verónica Raschiotto, de nacionalidad argentina. La conocía desde hace 35 años; prácticamente de toda la vida. Ella trabajaba desde 2001 en México, en una desarrolladora inmobiliaria de Estados Unidos.

Tras contraer nupcias tuvieron dos hijos. Mía, de 6 años, Diego, de 8 y Verónica, eran la luz de Gilberto. Su hijo y él compartían el fanatismo por el futbol. Sus selecciones favoritas eran la de México y la de Argentina. El mexicano había planeado llevar a su familia al Mundial de Rusia 2018. Pero el destino les tenía preparado otra cosa.

El 28 de abril del presente año, Verónica y sus dos hijos tuvieron un choque automovilístico. Viajaban a Miami, Florida, a visitar al hermano de ella que había fallecido. Un accidente ocasionado por un joven de 21 años provocó su muerte.

Ante esto, Gilberto no quiso indagar en saber quién manejaba la camioneta 4×4 que impactó a toda velocidad el vehículo donde venía su familia. Su vida se desmoronó. En cuestión de segundos perdió lo que más quería. El viaje a Rusia, que habían planeado desde septiembre pasado, estaba casi descartado.

El diario argentino El Clarín tuvo la oportunidad hablar telefónicamente con Gilberto Martínez, el aficionado mexicano que lo había perdido todo.

En la entrevista, Gilberto habla de la ayuda psicológica que necesito para salir adelante. Y la mejor cura era ir al Mundial de Rusia 2018.

“Fui para cerrar el único tema pendiente en una familia hermosa. Cumplir el sueño de los cuatro y el de mi hijo, Diego, que iba a estar en su primer Mundial y en el sexto mío”, dice Gilberto, para El Clarín.

La ayuda profesional hizo que el abogado mexicano tomará fuerzas para homenajear a su familia y de paso, continuar con su vida.

“Fue muy difícil llamar a la aerolínea y a los hoteles y pedir que cambien los nombres de los pasajes y reservas. Vinieron dos amigos en lugar de ellos. Uno, argentino. Usan camisetas para recordarlos”, comenta Gilberto.

Ya en el Mundial de Rusia 2018, Gilberto Martínez y sus dos acompañantes portan las playeras de México con los nombres de Verónica, Mía y Diego. También lleva con él los ID’s de cada uno de ellos.

Gilberto Martínez con las tres playeras, en homenaje a su familia. (Imagen: El Clarín)

El primer sueño era ver a la Argentina de Lionel Messi. Su hijo, Diego, era fanático de “La Pulga”. Anteriormente ya lo había visto jugar en un amistoso, pero faltaba verlo en una justa mundialista.

 “Me encantaría que Messi firmara una camiseta para mi hijo acá. Estoy haciendo lo posible para llegar a él”, dijo Gilberto.

El siguiente compromiso del Mundial era ver a México. Contra Alemania y en el Día del Padre hubo sentimientos encontrados. El mexicano hubiera dado todo por pasar ese día con Mía y Diego. Pero lo único que tenía eran sus ID’s y el apoyo de sus dos amigos que lo acompañaron en todo el itinerario.

Aunque fue un día terrible para Gilberto Martínez, donde recordó momentos y las lágrimas inundaron su rostro, también significó la fecha en que volvió a gritar un gol junto a su hijo.

“El momento cumbre del día, cuando llegaron las lágrimas, el explotar, el ser feliz, el de recordar, el de imaginarlos cerca de m, en el momento que el cielo vibró por los gritos de mi Diegui, algo que nunca olvidaré, todo lo que se liberó en ese momento único y el momento en que mi Diego festejo conmigo”, compartió el mexicano en sus redes sociales.

Pero hay otro motivo por el cual Gilberto decidió viajar a Rusia. Cuando Diego cumplió 5 años, el guardameta mexicano, Guillermo Ochoa, le mandó un video de feliz cumpleaños.

Al enterarse del accidente, Ochoa le mandó un mensaje a Gilberto Martínez.

“Cuando yo estaba camino a la funeraria, me mandó un mensaje clave: “tu hijo va a ser un ángel que me ayude a volar“. Por eso quise venir, a regalarle los guantes que usaba mi hijo”, relata el mexicano, para El Clarín.

Gilberto le regaló a Paco Memo los guantes que usaba Diego. Al término del partido entre México y Alemania, el portero azteca le mandó un mensaje: “Esto fue por tu familia”.

Hoy son casi dos meses del fallecimiento de Verónica, Mía y Diego. El sueño de Gilberto Martínez y su familia de ir al Mundial de Rusia 2018 se ha cumplido. Pero aún queda algo por hacer: conseguir el autógrafo de Messi.

Esa firma que cerrará con broche de oro el homenaje de un hombre internamente destrozado, pero que tiene la capacidad suficiente para seguir de pie y demostrarle a sus seres queridos que, aunque ya no podrá estar con Verónica, Mía y Diego, hoy serán su motor más que nunca para vivir y volver a ser feliz. Y no hay mejor refugio para sanar las heridas del corazón, que un buen partido de futbol.

 

 

 

 

 

 

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