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#UFC

UFC, un espectáculo americano que merece los aplausos


En mi primera cobertura a la UFC, me encontré con espectáculo de primer nivel, de esos que los americanos manejan muy bien

¿Recuerdan aquella película de Rocky enfrentando a Apolo Creed?, el enfrentamiento se da en la primera película. Apolo arma todo un espectáculo para salir al ring y ya arriba trata de intimidar a Rocky, de hecho se cree superior a su contrincante desde antes de la pelea. Lo primero que te atrae es el show que tiene el combate, al final es un empate, pero durante la batalla los aficionados no dejan de alentar, de emocionarse, todo un producto que se vende y muy bien.

Quise recordar esta parte porque justo fue lo que sentí durante mi primera cobertura de artes marciales mixtas de la empresa UFC. El deporte que está creciendo a pasos agigantados en nuestro país pudo reunir a poco más de 10 mil espectadores en la Arena Ciudad de México.

No cabe duda que los americanos saben hacer las cosas bien, dentro y fuera del espectáculo. El trato hacia los representantes de los medios de comunicación es única, o para mí es la primera vez que me tratan con importancia. Aunque algunos accesos son restringidos, tienes un lugar apropiado para realizar tu trabajo, degustar de una buena comida, mientras observas la peleas preliminares y realizas la cobertura correspondiente.

Los peleadores salen a platicar con los medios después de cada combate, algunos hinchados y otros sonrientes, pero no se dan ese lujo de “estrellita”. Ya en las gradas la multitud de los aficionados es grande. Sobre todos con los mexicanos, la euforia es capaz de transmitir un sentimiento que recorre tu cuerpo, te pone la piel chinita y te sientes la persona más afortunada por haber nacido en México. El espectáculo juega con el nacionalismo y crea una respuesta favorable por parte del aficionado.

Aunque también debo admitir que para poder observar mejor los combates me senté en tres sitios diferentes de la arena, y en los tres pude percatarme de situaciones diferentes. En el primero tres jóvenes trataban a los meseros de forma despectiva, borrachos y gritando sin sentido estropeando la experiencia de las personas que a su alrededor tratan de disfrutar del UFC México.

En el segundo lugar, un piso arriba del anterior había personas que no tenían idea de lo que son las artes marciales mixtas. Lo comparaban con el box, realizaban chistes con otros deportes, entre ellos estaba la persona que posiblemente insistió a los demás para que lo acompañaran, el aficionado de corazón que trataba de explicar cada movimiento, golpe o indicación que hacia el réferi. De hecho sonreía aunque de manera nerviosa a todos los chistes sobre el deporte.

Ya más arriba (donde es mejor observar la pantalla que el octógono), la cosa cambiaba, digamos que el ambiente era familiar. Parejas con sus hijos, novios y hasta puros “chavos” disfrutaron de lo que ofrece la empresa más grande de MMA. Ahí me sentí más cómodo, de hecho pude observar que el último piso estaba vacío, los precios o popularidad del deporte no se reflejaron en las gradas.

Pero en verdad vale la pena ir, divertirse, abrir la cartera (le recomiendo los asientos más baratos), y darle la oportunidad a un deporte del cual podríamos aprender más, pues no es una práctica “salvaje”, simplemente es una actividad deportiva nueva, a la que no por eso hay que satanizar.  

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Jair Toledo

Reportero deportivo en busca de datos y la realidad. Conocedor del futbol amateur, tercera división, segunda división y Ascenso MX. Oaxaqueño de corazón... @jaairzon