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Roberto Osuna es el nuevo estandarte mexicano en las Grandes Ligas


El nombre de México en las Grandes Ligas hoy en día está en los hombros de Roberto Osuna. El joven, pero ya experimentado pitcher de los Toronto Blue Jays es una garantía absoluta arriba de la lomita y con 22 años es el presente del beisbol mexicano en la Gran Carpa.

Apodado como el Cañoncito, Osuna es un verdadero prodigio en el montículo. Con apenas 16 años Roberto sorprendió haciendo su debut con la casaca de los Diablos Rojos del México y meses después los Blue Jays decidieron firmarlo para ser parte de los prospectos.

En 2015, después de haber pasado por una lesión de ligamento en el codo, los Jays decidieron dejarlo como parte del roster para la temporada, haciendo su debut con 20 años y convirtiéndose en el jugador más joven de la franquicia en estar sobre un diamante de Grandes Ligas.

El escenario para Osuna aquel ocho de abril del 2015 no pudo ser mejor. Subió a la lomita para enfrentar a los Yankees en la octava entrada. Frente a él estaba uno de los mejores bateadores de la última época: Alex Rodríguez y una casa llena con un out en el registro. Roberto ahí demostró de lo que estaba hecho. Ponchó a Rodríguez y dominó al siguiente bateador con un elevado. Pese a la derrota de su equipo, el lanzador mexicano pudo irse a descansar con la satisfacción del deber y sueño cumplido.

Han pasado más de dos años desde aquella noche inolvidable y el sinaloense sigue dejando historia pura en el diamante. El 21 de junio 2017 convirtió su salvamento 75 en total, para ser el pitcher más joven en conseguirlo en toda la MLB.

Pese al buen trabajo de Osuna con Toronto y confirmarse como uno de los lanzadores relevistas más efectivos de toda la Gran Carpa, la realidad económica es una “injusticia” que el mexicano también debe sufrir.

Con un salario superior a los 500 mil dólares para la temporada 2017, Roberto ocupa la posición número 27 dentro de la lista de pitcher cerradores, muy por debajo de los 21 millones de dólares que se llevará a la bolsa Aroldis Chapman de los Yankees. Si se considera que el lanzador cubano apenas tiene ocho salvamentos en la actual campaña, 12 menos que Osuna, la diferencia monetaria por el trabajo realizado es muy marcada.

Aunque su paso por las Grandes Ligas está siendo un verdadero éxito, Roberto también ha pasado por duras pruebas a lo largo de su corta carrera. Además de la lesión ya mencionada, tuvo que sufrir dolorosas derrotas y actuaciones que lo evidenciaron, como la ocurrida en el Clásico Mundial de Beisbol más reciente, donde admitió haber tenido “la peor noche de mi carrera”, cuando no pudo sostener a México y terminó cayendo ante Italia.

Por si fuera poco, a finales de junio de 2017, el Cañoncito dejó ver que está pasando por problemas de aspecto mental que lo están afectando considerablemente, pese al buen trabajo que ha hecho en los últimos meses.

“No soy yo mismo ahora mismo, no sé cómo explicarlo, estoy un poco perdido en este momento. Cuando no estoy en el campo, me siento extraño. Es más mental, no sé cómo explicarlo. Me siento ansioso”, mencionó el lanzador a finales de junio, por lo que su equipo ya puso cartas en el asunto y puso a disposición del pitcher un psicólogo que lo ayudé.

Con un promedio de 93 millas en su recta de cuatro costuras, Roberto Osuna es el presente del beisbol mexicano en las Grandes Ligas. Si bien tiene esos problemas mentales que lo aquejan fuera del campo, su rendimiento dentro del diamante se ha convertido en un verdadero salvavidas por los Blue Jays, quienes a inicio de la campaña 2017 padecieron una mala racha del sinaloense, pero que tan solo unos meses después es uno de sus jugadores más confiables.

Si Osuna mantiene el ritmo, seguro llegará a firmar una de sus mejores temporadas en la MLB y, por qué no, en algunos años más competirle a Chapman (o quien sea) por ser uno de lanzadores cerrador mejores pagados en la Gran Carpa.

Con Adrián González fuera de circulación por lesión, Julio Urías en las sucursales y el resto de los peloteros haciendo bien las cosas, no queda duda de que el Cañoncito hoy por hoy es el presente y futuro del beisbol mexicano.

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Israel Rangel

@Is_Ran2106