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¿Es el pitcheo el arma más fuerte para México? El panorama ya no luce igual


México tenía puesta la mesa en el inicio del Clásico Mundial de Beisbol. Su casa, su gente y, en teoría, el rival más sencillo: Italia. No parecía que la noche se fuera complicar en Jalisco, pero los europeos mostraron garra y corazón. Un hueso difícil de roer que terminó dejando en el terreno de juego a la selección azteca, que mostró un frágil pitcheo.

¿Qué falló en México? La respuesta es sencilla y todos la sabemos: el pitcheo. Sí, esa arma poderosa que se presumía antes del torneo, con 10 ligamayoristas en el róster. La caída libre se dio en el último episodio, cuando los italianos regresaron de un 9-5 que los tenía en la lona y terminaron remontando con un 10-9 final.

Sin embargo, la señal de alarma ya se había dado desde entradas antes. Al cierre del cuarto rollo, los del país de la bota estaban frente a un 4-1 que lucía lejano, pero emparejaron el partido en ese mismo capítulo y ahí demostraron que no iban a dejar las cosas sencillas. El final del encuentro sólo fue la confirmación de lo sucedido minutos antes. No se supo recomponer el camino.

A estas alturas muchos la hacen de “mánager” y comienzan a criticar la decisión del timonel azteca, pues decidió bajar del montículo a Sergio Romo, quien había lanzado el octavo inning de gran manera, para poner a Roberto Osuna. Sin embargo, ¿tú qué harías si tienes en la caseta a uno de los mejores taponeros de la MLB? Sí, seguramente también lo habrías mandado a cerrar el partido.

Simplemente Roberto no salió en su noche y Édgar González, el coach, lo aguantó. Aunque también se debe considerar los errores puntuales del Cochito Cruz y Luis Urías, en el campo corto y la segunda base respectivamente. Óliver Pérez entró cuando la causa estaba prácticamente perdida.

¿Qué sigue? El juego contra Italia era fundamental para aspirar a la siguiente ronda, pues en los partidos siguientes se miden contra los favoritos a llevarse el grupo, Venezuela y Puerto Rico. La misión luce muy complicada, pero así como lo hicieron los europeos, los tricolores también pueden dar la campanada necesaria, aunque repetimos: es casi imposible.

Para pensar en un posible pase a la siguiente fase es necesario recomponer el camino en el pitcheo, el aspecto más fuerte que se pensaba tener, pues quedó claro la fragilidad en la lomita. Diez carreras no son pocas y eso que “solo” era Italia, imaginen lo que pueden hacer Puerto Rico y Venezuela….

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Israel Rangel

@Is_Ran2106