Link copiado al portapapeles
#Otros deportes

Verstappen, Vettel y Ricciardo, los volátiles terceros lugares del GP de México


El Gran Premio de México ha dejado una buena resaca para los mexicanos, pero el “dolor de cabeza” más grande lo han de tener Max Verstappen y Sebastian Vettel, quienes se quedaron con un muy mal sabor de boca debido a las sanciones que les aplicaron. Al contrario de ellos, Lewis probó el exquisito sabor de la champagne.

Para quienes no vieron la carrera en el Autódromo Hermanos Rodríguez les hacemos un pequeño resumen: Lewis Hamilton ganó, Rosberg  quedó segundo y la posición por el tercer lugar cambió de manos en dos ocasiones, generando un completo escándalo, donde también se involucró al ganador. De hecho se puede decir que él empezó todo. Explicamos:

En el arranque de la carrera, Hamilton no logró tomar la primera vuelta y terminó por cruzar sobre el pasto. Hasta ese momento no hubo problema alguno. Sin embargo, en las vueltas finales se presentó una situación similar.

Verstappen, en plena lucha por el tercer lugar con Vettel, se defendió de un ataque por parte del alemán, pero la situación lo llevó a avanzar sobre la hierba (igual que a Hamilton) y retomar el camino por delante del piloto de Ferrari, por lo cual fue penalizado al final de la carrera con cinco segundos. Ese tiempo sancionado fue suficiente para que Sebastian subiera al podio, junto a los Mercedes, mientras que Max estaba que no “lo calentaba ni el sol”, entendible.

 

La ceremonia de premiación se llevó a cabo con bombo y platillo. Los tres conductores recibieron sus galardones, dedicaron palabras, etc. La “F1esta” de México había sido todo un éxito y los miles de aficionados presentes abandonaron el recinto con los motores aún en su mente (ay ajá).

Todo parecía estar en calma, todos estaban felices y contentos (menos Max) hasta que la Fórmula 1 volvió a “alborotar el gallinero” horas después. Tras la revisión de videos, se determinó que Vettel también debía ser sancionado por manejar de “manera peligrosa”, pues en la penúltima vuelta, cuando Daniel Ricciardo intentó rebasarlo, los monoplazas chocaron, ya que el Ferrari cambió de carril en una frenada para obstaculizar al australiano, maniobra no permitida desde el GP de Estados Unidos (apenas la semana pasada).

 

La sanción para el piloto rojo fue de 10 segundos, por lo que cayó hasta la quinta plaza, incluso detrás de Verstappen (¿karma?)  dejando el lugar vacante para que Ricciardo asegurara el tercer puesto del campeonato, pero… ¿sin celebración?

No, Daniel no podía irse de México sin celebrar y se hizo justicia por su propia mano (no piensen mal, pecadores). Cuando la noche caía, el Red Bull se dirigió a un solitario Foro Sol para recibir su premio en manos de su coequipero Verstappen (obvio ya no había nadie del gobierno). Se puso el sombrero de charro y alzó su trofeo, mientras que otra persona le lanzaba el papel picado que quedó en el piso después del festejo oficial. Sí, improvisado y todo, pero Ricciardo gritó a la mexicana.

Verstappen, Daniel Ricciardo, GP México

Link copiado al portapapeles

Adriana Barrón

Periodista. Deportes todo el día, todos los días. Cubro futbol femenil desde 2012. Fan del basquetbol. @adribarronr