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#Futbol

Perdónanos Vuoso, en México no merecíamos tu entrega


Vicente Matías Vuoso es un naturalizado que sudó la playera, un toro que embistió con fuerza y nunca fue apreciado en la Selección Mexicana.

“Para mí es una gran satisfacción vestir la camiseta de este país, aquí nacieron mis hijos y he crecido futbolísticamente, es por eso que me pone feliz vestir estos colores”, declaró Vicente Matías Vuoso cuando fue convocado por primera ocasión a la Selección Mexicana en 2008.

La vida en ocasiones es ingrata, así como el futbol. Nuestro país y balompié aún ve con malos ojos el que jugadores no nacidos en México vistan la playera del Tri, por más talentosos, entregados y amor sientan por esta tierra.

Antes de continuar este texto, tengo que advertirles, esta entrega carece de objetividad y datos duros. Esta nota es totalmente subjetiva sobre cómo al parecer del autor, despreciamos el talento del argentino naturalizado mexicano.

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UN ÍDOLO VESTIDO DE VERDE

Desde su llegada a suelo mexicano en 2003 con el Santos Laguna, Vicente Matías Vuoso demostró que era un jugador diferente que no pudo mostrar su talento en el Manchester City.

Con un corte de cabello “mullet” y mediano perfil, pocos pensaban que este argentino se convirtiera en uno de los mejores goleadores de la década pasada y que en México hiciera una carrera que lo llevaría a vestir la playera de la Selección.

Matías Vuoso Selección Mexicana Santos naturalizados

Con Santos se hizo leyenda. Consiguió anotar 107 en 256 partidos disputados, además de consagrarse como campeón de goleo en un par de ocasiones. Sus números lo respaldaron, pero más allá de eso su esencia fue lo que enamoró a la Comarca.  

Parte de su fortuna goleadora se la debe a un chileno, también naturalizado y emblema del Santos, Rodrigo “El Pony” Ruiz, quien en decenas de ocasiones le puso la esférica para que solo la empujara frente al marco rival.

El Toro, como fue apodado, no daba ninguna pelota por perdida. Cuando el rival tenía la pelota la peleaba cerca del área rival hasta aventarse como luchador de “tope suicida” para impedir un despeje. Esta garra y poder corporal lo llevó a ganarse los aplausos del respetable y las tarjetas amarillas de los silbantes. Era raro ver a Vuoso salir del campo sin ser “pintado” de color ambar.

Esta garra tan suya la demostró durante la salvación del descenso que tuvo el Santos en la campaña Clausura 2007, donde más pasado de peso y con un futbol no tan espectacular, llevó sentimentalmente al equipo a su salvación.

Los colores albiverdes le sentaron bien y su nombre pasó historia como el último jugador de los Guerreros en anotar un gol en el viejo Estadio Corona (frente a los Pumas) y el primero en el impresionante Territorio Santos Modelo (ante el Santos de Brasil).

Su paso por el América fue de claroscuros. Logró grandes actuaciones, pero nunca pudo convencer al aficionado azulcrema de su peculiar juego en las dos etapas que disputó.

De Santos salió por una puerta que no hace merecimiento a lo importante que fue para el equipo. Nadie recordó sus goles ante el América, en la mente de todos estaba la última ocasión que tocó el balón como guerrero: esa penal fallado que pudo representar el título ante Toluca y que abrió la puerta a que los choriceros vencieran por segunda ocasión en una final a los laguneros.  

Aunque aplaudido a su regreso a Torreón, Vuoso se fue entre silbatinas tras arreglarse nuevamente con el América. Nadie perdona, por más amor que le tengas a una playera.

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PASAPORTE NO DA “MEXICANIDAD”

El 6 de septiembre de 2008, Vicente Matías Vuoso entonaba las notas del Himno Nacional Mexicano por primera ocasión vestido de tricolor en el Estadio Azteca. En ese partido solo vio acción por 11 minutos al entrar de cambio y nunca dejó de correr.

Desde 1935, cuando el peruano Julio Llores jugó con la Selección Mexicana, suman 14 los que se han naturalizado para poder vestir de tricolor, uno de ellos el argentino Vuoso.

Matías recibió su primera oportunidad con la Selección Mexicana gracias al llamado de Sven Goran Erikson, estratega sueco que llegaba a “crear” un cambio en nuestro futbol al nivel selecciones. Erikson se caracterizó por abrirle la puerta a los naturalizados, en su era llamó a Leandro Augusto, Antonio Naelson “Sinha” y Lucas Ayala.

Un mes después de su debút contra Jamaica, un gol de Matías Vuoso hizo que el caos no cimbrara al futbol mexicano. El 15 de octubre, el naturalizado se hizo presente en el marcador por primera ocasión como mexicano en Edmonton frente a Canadá. Con la cabeza y a palo cambiado, Matías dio vida a la selección que se encontraba matemáticamente eliminada rumbo al Mundial de Sudáfrica en 2010.

El gol lo festejó abrazando a sus compañeros, al final México iría al mundial bajo el mando de Javier Aguirre, pero sin el “argentino” que lo mantuvo respirando en la eliminatoria.

Olvidado, también por su baja de juego, Vuoso no volvió a ser considerado hasta el 2015, cuando Miguel Herrera lo llamó para formar la Selección “B” que estaría presente en la Copa América de Chile.

De manera instantánea, las críticas surgieron. Que si Matías no era el goleador de antes, que jugaba en Jaguares o que era un jugador problemático. ¿Cómo respondió el naturalizado?, con dos goles ante el anfitrión.

Al final, Vuoso pudo vestir la playera del Tri en 12 ocasion: 4 amistosos, 6 de eliminatoria y 2 de Copa América; donde marcó en seis ocasiones.

Al parecer, el gran pecado de Vuoso fue el nunca poder despegarse del acento argentino. Por más amor a la tierra de sus hijos y que lo cobijó, México no soporta escuchar un “mexicanos al grito de guerra” con el tono de un “ché”.

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UN ADIÓS INMERECIDO

El camino de Matías no cerró con gloria, pasó por Jaguares, Atlas, Cruz Azul y hasta en el Ascenso MX con los Correcaminos UAT. Después de sus destellos con los chiapanecos, el cierre de su carrera estuvo envuelto en polémica por  motivos de falta de pagos y hasta un pleito con el que era su estratega en la Máquina Cementera.

“Me siento la peor miseria del mundo, me siento como pendejo, la verdad. Que venga a desprestigiar mi imagen, eso sí es una falta de respeto; que salga a ventilar cosas que no ha hablado conmigo, eso sí me molesta. Lo de quedarme en la banca lo puedo entender y me pude quedar callado, pero decido hablar porque él dijo cosas en la conferencia que para mí es una falta de respeto”, declaró Matías quien tuvo que salir por la puerta de atrás ante la falta de oportunidades en la Noria.

Hace apenas unas semanas, Vuoso dijo que se encontraba 95% retirado sin equipo y participando en juegos a beneficio con otras “leyendas del América, se le ha visto también teniendo participación en realities televisivos.  

El Toro que alguna vez embistió, hoy ya está en el corral. Las faenas que consiguió con Santos solo algunos las recuerdan y cuando salvó al Tri de la eliminación es un capítulo olvidado en la historia de nuestro balompié. Quizá si un nacido en México lo hubiera hecho aún veríamos esa repetición en los resúmenes de semana a semana o de perdido en algún video de Youtube.     

“Es parte del show y hay que saber tomarlo de la mejor manera”, dijo. “Yo no vine a taparle la boca a nadie, sino a enorgullecer a la gente de México, y a mis hijos y familia, que son los que están en los momentos malos”, declaró Vuoso durante la Copa América de Chile en 2015, última ocasión que vestiría la playera de México despidiéndose como lo que es, un goleador de mucha garra.

Hoy, ya en el retiro obligado al no encontrar acomodo en nuestro balompié, Matías puede sentirse satisfecho. Dio todo por las playeras que defendió a pesar de faltas de pago, desaires de los clubes o abucheos de la afición con poca memoria. Perdónanos Matías, en México muchas veces somos unos ingratos obsesionados con los pasaportes.

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Ángel Mario Martínez

Periodista Deportivo, amante de las MMA, Kokiri por adopción y Friki con aspiraciones de ser maestro Pokemón @angelmariomtz