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#Futbol

La doble cara de la FIFA no es excusa para seguir gritando “puto” en los estadios


El futbol es un espejo de la sociedad, refleja su calidad pero agranda sus fallos.

—Michel Platini.

En 2014, Michel Platini, ex presidente de la UEFA criticó a la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) y afirmó que se había fracasado en el plan de cero tolerancia contra la discriminación. El dirigente europeo hacía referencia a la nula sanción que recibieron los mexicanos después de gritarle puto a los porteros rivales en el Mundial de Brasil 2014.

En ese entonces, Claudio Sulser, responsable del Comité Disciplinario de la FIFA, declaró que no se habían tomado medidas porque el insulto no había sido lanzado para alguien en concreto. Sin embargo, los aficionados han seguido causando controversia, hasta abril de 2017 la Federación Mexicana de Fútbol recibió seis multas económicas por el grito en las gradas, y a pesar de que la FIFA aseguró que los árbitros podrán detener y suspender los partidos en caso de existir actos discriminatorios, parece que los fanáticos mexicanos no tienen miedo de un castigo mayor.

La FIFA pierde por default

En el momento en que tengamos el coraje de aplicar sanciones más fuertes va a pararse la discriminación.

—Joseph Blatter.

En la resolución sobre la lucha contra el racismo y la discriminación que emitió la FIFA en 2013, se estipuló que las sanciones impuestas se realizarían en dos etapas: en la primera infracción «se aplicarán advertencias, multas o disputa de partidos a puerta cerrada» y en caso de reincidencia o de incidentes de mayor gravedad (que no son especificados) «se aplicará la deducción de puntos, la exclusión de la competición o el descenso de categoría». Además el documento marca que se suspenderá, al menos cinco partidos, a las personas (jugadores, oficiales, árbitros) que cometan infracciones de gravedad.

No obstante, Joseph Blatter, ex dirigente de la FIFA, señaló que la sanción económica y la suspensión de un estadio no eran suficientes para combatir la discriminación y el racismo, que era necesario «restar puntos o descender a un equipo». La declaración fue hecha durante el Congreso de la Conmebol en 2015, Blatter olvidó que dicha reglamentación había sido aceptada dos años antes bajo su mandato.

La paradoja del futbol

Dani Alves caminó dos pasos hacia atrás, estaba listo para ejecutar el tiro de esquina cuando se percató de que algo en el césped estorbaba, era un plátano tirado. Cualquier otro jugador lo hubiera lanzado fuera de la cancha pero él se acercó a recogerlo y, en lugar de quitarlo de su camino, lo mordió y siguió con el partido. Era el 2014, Barcelona disputaba el partido contra el Villarreal en El Madrigal. Las autoridades hicieron su trabajo: el aficionado que lanzó la banana como un acto racista contra Alves fue identificado y vetado de por vida del estadio. Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia en España, declaró al diario Huffington Post:

«Este tipo de cosas no son hechos casuales. Nadie sale de su casa con un plátano para ir al futbol, sino que ha salido con voluntad para tirárselo a Alves cuando saque el córner. Existe voluntad de hacer daño».

Debido a esta problemática, la UEFA incorporó otras reglas por incidentes racistas y discriminatorios, los tres pasos propuestos fueron:

  1. Un partido podrá ser interrumpido y se emitirán advertencias por megafonía.
  2. Si continúa, suspender el juego durante un periodo de tiempo determinado.
  3. El partido se podrá terminar si el comportamiento racista no cesa y el equipo responsable perderá el encuentro.

Otras de las medidas tomadas hace referencia a los aficionados. En este caso la sanción en una primera infracción será «El cierre parcial del estadio, concretamente de la zona en la que se produjeron los incidentes de racismo». En la segunda infracción se hará el cierre total del estadio y una multa económica para el equipo. Además, los seguidores que sean «Declarados culpables de comportamiento racista deberán ser sancionados por las autoridades estatales con la prohibición de asistir a futuros partidos».

Sin embargo los castigos siguen siendo mínimos: en 2012 el periódico El Economista publicó un estudio donde se revelaba que la multa más alta que un club europeo había pagado por actos racistas era de 44 mil euros, esta sanción financiera representaba apenas el 0.5% de los ingresos de cualquier club por la participación en algunas de las copas europeas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) dio a conocer una de las causas por las que el movimiento contra la discriminación y el racismo ha fallado: la FIFA y la UEFA carecen de credibilidad y esto debilita la lucha social en el futbol, «Las investigaciones señalan ninguno de los dos organismos tienen la confianza necesaria del público por su falta de sinceridad de sus dirigentes».

Y si hace se le suma la decisión de otorgarle la Copa del Mundo a Rusia, un país que aprobó una ley anti gay para los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi y que es gobernado por una persona que ha comparado a los homosexuales con los pederastas afirmando que “debían librarse” de ellos, la FIFA tiene todas las de perder en un tema que tan crucial como la discriminación.

¿Ofensa o cultura del desmadre?

puto

Para Miguel Ángel Lara, comunicólogo y antropólogo mexicano, el grito de Puto es parte de la cultura del desmadre en la sociedad mexicana. «El grito no significa gran cosa, no tiene nada que ver con homofobia o con situaciones de desprecio a los demás. Es un elemento del desmadre mexicano, una forma de ser de los aficionados en la que se busca una satisfacción, pasarla bien».

El gritarle al portero se ha vuelto un ritual que la Femexfut no ha podido explicar a la FIFA ni a otros países. «La palabra puto sí es ofensiva pera está enmarcada en otros contextos, para nuestra cultura es una palabra muy cotidiana, se daña más a la comunidad LGBTTTIQA negándoles derechos que gritando en un partido de futbol», explica el catedrático de la Universidad Iberoamericana.

Apoyando el doble significado que la palabra puto puede tener en México, la Selección Mexicana decidió apelar las sanciones impuestas por la FIFA y lanzó varias campañas de concientización en contra del grito de la afición: “Abrazados por el futbol”, en la que se buscó reconocer la dignidad y la igualdad de derechos; “Ya Párale”, para evitar el veto de un estadio; “Gritar ‘Puto’ no te hace más mexicano” junto con el Cielito Lindo de fondo, para quitarle protagonismo y eliminar esta tradición mexicana.

Pero como declaró Decio de María, presidente de la Femexfut: «pareciera que las consecuencias mayores les incentiva (a los aficionados) a decirlo (gritarle al portero)». Y el anuncio de la detención de partidos por este grito debería de motivarnos a encontrar una nueva forma de júbilo, antes de que la presión de otras federaciones y el hartazgo de la FIFA lleguen a tal punto en el que México se quede su participación en un torneo oficial.

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Adriana Barrón

Periodista. Deportes todo el día, todos los días. Cubro futbol femenil desde 2012. Fan del basquetbol. @adribarronr