Link copiado al portapapeles
#Futbol

El draft de “chismes y rumores” duró cuatro días


A la 1 de la madrugada de este jueves observé mi cuenta de twitter y seguían los movimientos del draft, se hablaba de una posible desafiliación de Jaguares de Chiapas, pero fue hasta minutos después de las 2 de la mañana cuando el presidente de la Liga Bancomer MX, Enrique Bonilla, salió a conferencia de prensa para confirmar la noticia: “Jaguares no participará en la temporada 2017-2018, los adeudos serán cubiertos en tiempo y forma de acuerdo al reglamento”. Por mucho esta fue quizá una de las jornadas más largas del régimen de transferencias del futbol mexicano.

Desde el lunes los medios de comunicación crearon rumores sobre los posibles “fichajes bomba”. “Que Ismael Sosa y Eduardo Vargas eran el objeto de Cruz Azul”, “Joao Rojas casi amarrado con Toluca”, “Raúl Ruidíaz de los más buscados“, todas eran repetidas una y otra vez por los distintos reporteros. En las entrevistas con los presidentes y entrenadores de los distintos equipos no se preguntaba otra cosa más que los rumores, nada en concreto. Incluso Jesús Martínez de Pachuca dijo que los medios crean los rumores, “nosotros solo vinimos por dos jugadores, ustedes se inventan los demás nombres”.

 

Al final del día, la Liga Bancomer MX informó que en total se “realizaron 79 operaciones con un monto total de 683 millones 320 mil pesos. Fueron seis operaciones menos respecto al periodo de la temporada anterior”. De los nombres que mencionaron ninguno se concretó, ni Ismael Sosa, Joao Rojas, Eduardo Vargas, Raúl Ruidíaz, ninguno se realizó incluso ni se negociaron, pero los medios seguían insistiendo. El directivo de Tigres, Alejandro Rodríguez, lo repitió en varias ocasiones “los jugadores titulares o base no serán negociados”, pero los medios seguían preguntando.

Al final lo único cierto fue la congelación de la franquicia de Jaguares de Chiapas, equipo que iba a participar en el Ascenso Bancomer MX, pero por sus adeudos de alrededor de 72 millones de pesos fueron obligados a pagar y no participar en el circuito de plata. La familia Chargoy perdió con el descenso mucho dinero y con la no participación de su franquicia se sumó más dinero a la deuda, según datos de Cámara Húngara, “se perdieron aproximadamente unos 546 millones de pesos por el valor de la franquicia y las cartas de los jugadores que le pertenecían, a este dato hay que sumarle la deuda de 70 millones”, en total Carlos Hugo López Chargoy perdió 616 millones de pesos en un mes.

El futbol mexicano es caro, por eso algunos equipos prefieren buscar en el extranjero jugadores más baratos. Comprar en México se ha convertido en una subasta por el mejor postor. El negocio es comprar barato para después vender ese mismo futbolista en 10 veces su precio inicial. Mientras en el 2017 las transferencias se realizan por millones dólares, en los años noventas Atlante hacia una de las inversiones más caras del futbol mexicano con 11 millones de pesos por José Damasceno “Tiba”, ahora se pagan alrededor de 13 millones de dólares por la carta de Jüguen Damm.

Pero del otro lado, en el lobby del hotel Iberostar de Cancún, justo en las sillas periqueras se encuentra un grupo de personas que tienen un semblante serio y sonríen nerviosos, se trata de Alejandro Palacios, Joshua Ábrego, Juan Carlos Mosqueda, Alan Zamora, Víctor Hugo Lojero y Fernando Espinoza, todos en alguna ocasión tuvieron un lugar importante en la Primera División, ahora esperan a que su representante logré entablar una plática con algún directivo o ellos mismos negocian sus contratos, la otra cara del draft del futbol mexicano, la que suplica por una nueva oportunidad.

 

 

Link copiado al portapapeles

Jair Toledo

Reportero deportivo en busca de datos y la realidad. Conocedor del futbol amateur, tercera división, segunda división y Ascenso MX. Oaxaqueño de corazón... @jaairzon