Link copiado al portapapeles
#Futbol

Tiempo de elecciones, tiempo de negociaciones en el futbol


En Puebla se juega mucho más que un ascenso en el partido que sostendrá Lobos con Dorados de Sinaloa.

Ahora que el tema de la política está que arde en varias partes del país, el futbol lo sigue de cerca. Por supuesto que el balompié en México y la política tienen un relación muy, pero muy cercana. Recordemos que varios estadios son propiedad del gobierno, algunos clubes reciben apoyos económicos y un club de futbol resulta un excelente negocio para legitimar el poder. Actualmente es tiempo de campañas políticas, elecciones que pueden definir el destino del balompié nacional en muchos estados y la Liga de Ascenso es la que más se mueve de la mano del gobierno.

Por el momento y el tema más caliente son los equipos que buscarán el ascenso a la Primera División, por un lado Lobos BUAP contra el poderoso Dorados de Sinaloa. El equipo poblano es una sorpresa, con el presupuesto que tenía no se esperaba que llegara a la final y mucho menos pelear por un lugar en la Primera División. Todo apunta a que la clave del éxito se debe al entrenador Rafael Puente Jr, pero el rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ya comienza a salir en entrevistas y a saludar a la afición.

El ascenso de Lobos significa un trampolín político para todos los involucrados, desde el actual gobierno hasta la universidad. Las noticias que se comienzan a dar en Puebla tiene que ver con el camino a la presidencia de la República. El ex gobernador poblano, Rafael Moreno Valle quiere estar en los Pinos y el futbol forma parte de una campaña adelantada.

Recordemos que Moreno Valle fue quien remodeló el estadio Cuauhtémoc como parte de una actualización de infraestructura deportiva que costó 668 millones de pesos. Ahora pretende adquirir al equipo de Puebla FC, club que actualmente pertenece a los hermanos López Chargoy. El plan es comprar la franquicia e inyectarle dinero para que el equipo se convierta en protagonista en la Liga MX, algo que podría impulsar su campaña para el 2018. 

Según algunos medios el ex gobernador busca prestanombres para comprar el club y en la siguiente junta de dueños se haría oficial el cambio de dueño.

Otro tema más para el gobierno poblano es que si asciende Lobos tendrán dos equipos en Primera División, uno privado y otro un proyecto universitario que es auspiciado por dinero público. Ante esto la actual administración de Puebla prefiere apoyar un equipo que viene de una institución pública, entonces retiraría el apoyo que actualmente tienen los camoteros y lo cederán a los licántropos.

En Puebla se juega mucho más que un ascenso en el partido que sostendrá Lobos con Dorados de Sinaloa.

Pero no es todo en el Ascenso, varios equipos buscarán apoyo del gobierno, Coras se va de Tepìc porque se le retiró el apoyo gubernamental y los candidatos no están dispuestos a negociar. Lo mismo en Morelos, Zacatepec puede cambiar de sede, pues el gobernador no llegó a un acuerdo con el dueño de la franquicia.

Para el futbol mexicano el apoyo de los gobiernos es fundamental, mucho del dinero que circula en los clubes proviene de erario público. Mientras a las personas en el poder les ayuda para darle un entreteniendo a los ciudadanos y legitimar poder a través del deporte profesional

 

Link copiado al portapapeles

Jair Toledo

Reportero deportivo en busca de datos y la realidad. Conocedor del futbol amateur, tercera división, segunda división y Ascenso MX. Oaxaqueño de corazón... @jaairzon