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#Futbol

El Profe Cruz no está hecho para equipos grandes


Jose Guadalupe Cruz ha basado su “éxito” profesional con los equipos chicos del futbol mexicano. Ese es su ecosistema y es donde hace las cosas de la mejor manera.

Una liguilla del futbol mexicano y otra vez ocho equipo estarán peleando el título. Como se ha hecho costumbre, es normal ver entre los invitados a Tigres, Xolos, Monterrey, Chivas. Sin embargo, dentro de las sorpresas que puede tener esta “Fiesta Grande”, hay que recalcar una, la del Atlas. Quien sin hacer mucho ruido, ahí está, entre los mejores del Clausura 2017.

El buen torneo de los rojinegros no se puede entender sin sus dos vertientes principales. Una es su plantilla, en la que destaca una base de mexicanos capaces de sobresalir y poner al club en los primeros puestos (sexto general); la otra es José Guadalupe Cruz, el director técnico de los tapatíos, el que hace la alineación y quien recibió la confianza de la directiva después de un Apertura 2016 poco consistente.

Sin embargo, aunque el trabajo del Profe sea de aplaudir en este momento, lo cierto es que su trabajo lo hace bien cuando está al mando de equipos pequeños, de aquellos que no se espera mucho y, en algunas ocasiones, su labor con estas franquicias ha quedado a deber.

Quizá el hecho por el cual es más recordado José Guadalupe es el título de liga que consiguió con Atlante en el Apertura 2007, pero de ahí en fuera, sus grandes proezas las ha firmado con clubes que luchan por el no descenso, lo que se ha convertido en su “especialidad”, exceptuando el tiempo que estuvo con Jaguares de Chiapas, cuando lo llevó hasta los cuartos de final de la Copa Libertadores del 2011.

Ahora con Atlas, que estará con problemas porcentuales en el Apertura 2017, ha entregado buenos resultados, pero antes fueron Puebla, Monarcas y Dorados los que estuvieron al mando del Profe Cruz.

Con los poblanos estuvo en el Clausura 2015 y los salvó de irse al Ascenso MX, además de darles el título de la Copa MX. Con Monarcas la historia fue diferente, pues llegó como “bombero” pero los dejó en el último lugar general del Apertura 2014. Y con Dorados no pudo evitar el descenso. Eso sí, su labor es considerada como aceptable, aunque los daños antes de que él llegara ya estaban hechos y no pudo llevar a buen puerto el barco del Gran Pez.

Pese a todo este ir y venir en los clubes, también cabe destacar que el Profe tuvo un momento de inflexión en su carrera, aunque probablemente no para bien.

Después de dejar Chiapas, el director técnico se sacó la lotería cuando le dieron a dirigir a su primer (y hasta ahora último) equipo grande del futbol: Monterrey. La directiva de la Pandilla confío en el trabajo que Cruz había dejado con Jaguares y Atlante, pero su apuesta simplemente no funcionó, ya que José Guadalupe no sacó del bache en el que estaba a Monterrey, 17 partidos y solo cinco triunfos después sentenciaron su currículum en miras de tomar clubes importantes de México.

Aún con lo anterior, el Profe Cruz ha sabido ganarse credibilidad en el balompié azteca, aunque a veces no el respeto de algunos jugadores con quienes ha llegado a tener problemas. El mejor ejemplo es Matías Alustiza en su etapa con Puebla y Jorge Villalpando en Chiapas.

Sin embargo, no es casualidad que siga dirigiendo en el máximo circuito y hoy en día esté con Atlas en el grupo selecto de equipos que pueden competir por alzar el trofeo de campeón. Eso sí, el club rojinegro no deja de ser considerado chico, pero justo por eso, Cruz ha sabido perfectamente cómo llevarlo al protagonismo.

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Israel Rangel

@Is_Ran2106