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#Futbol

La huelga de árbitros no es novedad: los silbantes conocen su importancia


La huelga de árbitros no es la primera vez que sucede. Un paro total también se vio en la campaña 78-79 y ha podido repetirse en otras ocasiones, porque al final de todo, los silbantes saben de su importancia en el futbol mexicano.

El tema que está volviendo locos a todos los involucrados en el futbol mexicano es la huelga de los árbitros, quienes se negaron a pitar en la semana 10 del Clausura 2017. Sin embargo, esta no ha sido la única ocasión en que los de negro hacen o amenazan con hacer un paro, pues hay varios antecedentes que muestran la “rudeza” de los silbantes cuando están enojados.

La última ocasión que las acciones del balompié pararon completamente fue en la temporada 1978-79, aunque eso sí, de una manera distinta y reclamando otro tipo de aspectos. El hecho se dio a conocer el 17 de mayo, pero desde el día 15 se había decidido hacer el paro de labores.

En aquella ocasión, los Leones Negros inauguraban la penúltima jornada contra el Veracruz. Sin embargo, el árbitro designado para el partido no se presentó y se canceló el encuentro. No importó que la gente ya estuviera en la grada y que los jugadores estuvieran en el campo. Todo ya estaba decidido.

Los silbantes, en ese entonces, decidieron parar sus labores en apoyo a los recién destituidos Javier Arriaga y Guillermo Aguilar Álvarez, presidente de la Comisión Disciplinaria y presidente de la Femexfut respectivamente. Hoy en día, tal vez prefieran que los titulares de esas instituciones dejen el cargo, ¿quién lo diría, no?

Por si fuera poco, los nazarenos de la segunda y tercera división también decidieron sumarse a la causa y no pitaron los partidos, dejando un caos incluso mayor al que se vive en el actual 2017, pues el Ascenso MX y el resto de los campeonatos se vive con normalidad.

Lo que sí tienen en similitud ambos sucesos es la molestia de los silbantes hacia un directivo. En la temporada 1978-79 se buscaba que se sancionara a Ignacio Santos de Monterrey, quien había atacado públicamente a los vestidos de negro. En el Clausura 2017 la historia no cambia, ya que Ricardo Peláez es el más señalado por los árbitros.

La huelga de hace casi 40 años duró una semana, cuando la Femexfut salió a reconocer a los nazarenos, su importancia y a garantizar su autonomía. Posiblemente, esta vez el problema también se resuelva en poco tiempo, cuando los dirigentes cumplan con lo que exigen los árbitros (aumento a la sanción de Aguilar, Triverio y Peláez).

Después de aquella ocasión no se volvió a ver otro paro como tal, pero intentos por lograrlo no han faltado, como el que sucedió en el Apertura 2014, cuando buscaban un trato más digno y la salida de Rafael Mancilla, dirigente de la Comisión de Árbitros, que al final terminó por suceder con el nombramiento de Edgardo Codesal para tomar las riendas de los silbantes, aunque también tiene poco de haber sido destituido (enero 2017).

Si bien no es de cada ocho días, los silbantes saben perfectamente que si ellos se van a huelga y hacen paro de actividades, el futbol pierde. Es por eso que muchas veces salen ganando y suceden las salidas de dirigentes o terminan con buenos acuerdos con los directivos. Los árbitros saben de su importancia.

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Israel Rangel

@Is_Ran2106