Link copiado al portapapeles
#Futbol

El arbitraje del futbol mexicano y una crisis de nunca acabar


“Hace rato que estamos en crisis, eso no es ningún descubrimiento”, declaró Edgardo Codesal (director de la Comisión de Arbitraje) a Notimex en 2015 acerca del arbitraje en México. Un año y meses después la crisis continúa y la primera víctima ha sido justo él, pero ¿realmente qué pasa con los árbitros mexicanos?

Los reclamos para los árbitros son constantes semana a semana. En la jornada dos del Clausura 2017, Víctor Manuel Vucetich se dijo perjudicado, Matías Almeyda con un “yo no me quejó de los árbitros”, dio a notar que algo había qué decir.

¿Son justos los reclamos? En primera instancia se puede decir que sí, aunque se debe considerar que al final es una profesión de apreciación y en varias ocasiones habrá errores, pero a la vez lo silbantes no tienen toda la culpa.

“Los procesos no están bien planeados, quieren hacer árbitros de manera urgente porque se están acabando”, fueron las palabras del ex “hombre de negro” Felipe Ramos Rizo, dejando ver que no se lleva al silbante a través de un ritmo adecuado.

Hoy es posible ver a silbantes pitando un partido de primera división con 18 encuentros en la liga de ascenso o divisiones inferiores, cuando años atrás tenían una experiencia de 60 0 70 partidos, comentó Miguel Ramos Rizo.

Aunado a lo anterior, además de las fallas de apreciación que son permisibles, existe una “deficiente conducción de los partidos y poco criterio” por parte de los silbantes, según Ramos Rizo, lo cual termina por evidenciar más la falta de apoyo, y preparación, que tienen los jueces mexicanos.

“Ha metido mano gente que ni siquiera sabe y que no tiene la más remota idea de lo que es el arbitraje”, comentó Bonifacio Nuñez (q.e.p.d) en el 2013. Desde 2005, cuando Aarón Padilla gestionaba la Comisión de Arbitraje, hasta la fecha, los “nazarenos” han reclamado en múltiples ocasiones por mejoras en su labor, principalmente en una de ellas: el tema económico.

Sin embargo, en ese sentido es de lo poco que pueden reclamar. De acuerdo a información revelada por Codesal después de su salida, un juez central puede llegar a percibir hasta 38 mil pesos por partido pitado. Considerando que hace un buen trabajo, el árbitro puede llegar a pitar hasta 10 juegos por temporada, es decir 380 mil pesos en cinco meses. Eso sin considerar la liguilla, donde las comisiones suben, dependiendo la fase.

Entonces, ¿cuál es la solución para mencionada crisis? Para Nuñez, una parte esencial para que el arbitraje mexicano progrese radica en que “debe ser comandada por una persona que sepa del tema y que sea autónoma”, excluyendo así a los dirigentes de la Femexfut, que actualmente controlan el organismo.

Por su parte, para Armando Archundia se debe buscar un “trabajo serio, responsable y asumir las consecuencias”, además de capacitar a los jóvenes con verdaderos formadores, porque según él “calidad hay, pero no se le invierte”.

Hoy en día, el arbitraje mexicano continúa sin un rumbo fijo. La salida de Edgardo dejó un puesto vacante y no se ha mencionado quien seguirá al frente, evidenciando la ruptura existente entre la dirección y los árbitros desde hace varios años y dejando en tela de juicio la capacidad del arbitraje en el futbol mexicano.

Link copiado al portapapeles

Israel Rangel

@Is_Ran2106