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#Futbol

Kazuyoshi Miura, el jugador japonés que no sólo es Oliver Atom


¿Quién de nosotros nunca vio los “Super Campeones”? Sí, esa serie animada que tenía a Oliver Atom como principal protagonista. El personaje de la caricatura, por si no sabían, tiene a una persona como su principal inspiración, su nombre es Kazuyoshi Miura, quien afortunadamente no tuvo un final como el de Atom ya que su andar por el futbol ha sido histórico.

Son innegables las similitudes de la caricatura creada por Yoichi Takahashi  con la vida que desarrolló Miura desde su niñez, pero el valor que debe tener el personaje real es mucho mayor que solo ser una inspiración de un anime.

Nacido en 1967, Kazuyoshi demostró su calidad en los pies desde su etapa como parte de equipos escolares, llevándolos a la obtención de varios trofeos. Sin embargo, el futbolista japonés encontró un problema para poder seguir desarrollando su futbol: no había liga oficial en su país natal.

Consciente de que su deseo por ser futbolista no se concretaría en Japón, “Rey Kazu” decidió viajar a uno de los lugares más exóticos posibles para un ciudadano oriental: Brasil. A partir de 1986, cuando firmó su primer contrato profesional, se enroló en cinco diferentes casacas, pasando por el Santos, Palmeiras y Coritiba como los más representativos.

Para ser justos, hay que decir que la historia del jugador japonés en tierras cariocas no fue la mejor, aunque tampoco la más despreciable. Cinco equipos en cuatro años (como profesional) demuestran su poca capacidad de adaptación y su falta de continuidad, aunque fue capaz de anotar cinco goles (dos con Coritiba y tres con Santos).

Sin embargo, la huella histórica que dejó en el futbol fue en su regreso a Japón en 1990, con el Yomiuri S.C. Tras dos años en la institución, el club decidió cambiar su nombre a Verdy Kawasaki y así, ser miembro fundador de la J1 League, máxima categoría actual del futbol en Japón. Las dos primeras temporadas en el balompié profesional terminaron en campeonatos del Kawasaki, gracias al aporte goleador que les brindó Kazuyoshi.

En 1994 logró convertirse en el primer jugador japonés en fichar por un equipo italiano: el Genoa, donde apenas y pudo participar en 21 juegos y anotar un gol, en gran medida por una fractura de nariz que lo mantuvo alejado de las canchas.

En Europa, también tuvo la oportunidad de estar en las filas del Dinamo Zagreb. Ahí volvió a marcar un hito en el balompié, pues puede presumir lo que ningún futbolista nipón había hecho antes: jugar Champions League.

Aunque tuvo las capacidades que lo llevaron a jugar en Europa, quizá para Miura 1998 sea el año más feliz y triste de su carrera. Sin ser una potencia futbolística, él fue pieza para que su nación pudiera disputar su primera Copa del Mundo en Francia 98. Pese a eso, en la convocatoria final terminó por no aparecer, y no porque no pudiera fisicamente o porque tuviera algún problema extra cancha. Simplemente el entrenador no quiso llevarlo.

Desde 2005 a la fecha, Miura se ha entregado a un solo club: el Yokohama F.C. que actualmente milita en la segunda división de Japón. Sí, a escasos días de cumplir 50 años de edad, “Rey Kazu” ha conseguido mantenerse en forma para estar dentro de las cancha e, incluso, renovar contrato por un año más con el Yokohama.

No, Kazuyoshi no despertó de ningún sueño para saber que todo había sido falso. Su vida inspiró a una caricatura, pero su valor máximo se le debe dar por aquello que hizo por sí mismo y el futbol japonés. Al final, él abrió las fronteras, él fue parte de la profesionalización y él llegó donde nadie más lo había hecho. Quizá no sea el jugador más relevante en la historia de Japón, pero su legado es más mayúsculo que “ser” Oliver Atom.

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Israel Rangel

@Is_Ran2106