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#Futbol

El destino que el Chapecoense jamás escogió


El futbol no durmió, pero amaneció en agonía. Cuando los jugadores del Chapecoense, un pequeño equipo de Brasil con base en la ciudad de Chapecó, abordaron su avión rumbo a Colombia, únicamente tenían en mente una cosa: la victoria.

Tras haber vencido 1-0 al San Lorenzo de Argentina en semifinales, el club se había ganado el derecho a jugar el partido más importante de su historia: la final de la Copa Sudamericana 2016. Con un valor en el mercado de 25 millones de dólares totales, el pequeño club había logrado una hazaña que iba más allá de lo impensable, pues hace tan sólo cuatro años eran parte de la cuarta división y esta era la primera vez que el club llegaba a la final de una competencia mayor. Lo único que se interponía entre ellos y la gloria era su oponente, el Atlético Nacional. O al menos eso creían.

En la noche del lunes 28 de noviembre, mientras 81 personas se encontraban a bordo del avión que llevaría al Chapecoense a su cita con el destino rumbo al Aeropuerto José María Córdova en Medellín, una aparente falla mecánica (hasta ahora es lo que presumen las autoridades, aunque aún se desconoce la causa del siniestro) provocó que la aeronave se estrellara en las inmediaciones de los municipios de La Ceja y La Unión, ambos en el departamento de Antioquía.

Hasta ahora el saldo es de 75 muertos. A bordo no sólo se encontraban los jugadores y el cuerpo técnico del equipo, también 22 periodistas de diversos medios brasileños acompañaban al Club para documentar su hazaña. Aunque la cifra continúa aumentando, seis son los sobrevivientes que luchan por quedarse con nosotros en el Hospital San Juan de Dios de la Unión y la Clínica Sommer.

Entre ellos está Alan Ruschel, lateral izquierdo de 27 años, quien fue el primero en ser rescatado del accidente y en estos momentos está siendo sometido a una delicada cirugía por una grave fractura en la cadera y un corte superficial en la cabeza. Jackson Follman, guardameta, y Hélio Neto, defensa, poseen un estatus de salud reservado y se encuentran internados en el Hospital San Vicente Fundación de Rionegro. Ambos fueron los últimos en ser rescatados.

Por su parte el periodista Rafael Henzel, de Radio Oeste Capital, presenta un trauma en el tórax y una fractura en la pierna izquierda. Poco antes de abordar el avión, compartió una fotografía esta fotografía en Instagram:

Chapecoense

Edwin Tumiri, técnico de la nave, y Ximena Suárez, azafata, completan esta la lista. De acuerdo con información de la Clínica Sommer, la auxiliar de vuelo se encuentra estable y sin ninguna lesión que comprometa su vida.

Esta tragedia evoca memorias de dos momentos trascendentales en la historia del futbol: Turín 1949 y Munich 1958. En el primer incidente, el equipo del Torino volaba de regreso tras un juego en Lisboa cuando su avión se estrelló. En el incidente murieron 42 personas, incluyendo casi a toda la plantilla. En el segundo, el Airspeed Ambassador que transportaba al Manchester United a casa tras un duro empate contra Estrella Roja de Belgrado tuvo un accidente y cayó en la Ciudad de Múnich, Alemania. Murieron 23 de los 44 pasajeros, entre los sobrevivientes se encontraba la leyenda Bobby Charlton.

Más recientemente, la tragedia nos recuerda lo sufrido por la Selección de Zambia en 1993, cuando se dirigían a un partido clasificatorio para el Mundial de Estados Unidos 1994. Problemas con la aeronave que los transportaba provocaron que cayeran al mar, cerca de las costas de Gabón. Cinco tripulantes y 25 pasajeros perecieron en el incidente, pues en aquella ocasión no hubo sobrevivientes.

A pesar del dolor, la comunidad internacional se ha unido en redes sociales en solidaridad con los afectados. Flamengo y Santos, ambos grandes equipos de Brasil, tuitearon mensajes de apoyo, y el portero del Porto, Iker Casillas, lanzó en el siguiente mensaje en Twitter, resumiendo el deseo de todos porque una cosa similar no vuelva a ocurrir.

El Atlético Nacional ya propuso a CONMEBOL, máximo organismo de sudamericano de futbol, que se declarase al Chapecoense campeón de la Copa Sudamericana 2016. Aunque ya canceló el primer partido que se disputaría el miércoles 30 de nombre, la organización no ha tomado ninguna otra medida. Esta iniciativa surge después de que más de la mitad de la plantilla del club brasileño perdiera la vida en el accidente, por lo que resultaría casi imposible que pudieran disputar la final.

Por Axel Salas

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Axel Huémac

@soyunahiena