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#Basquetbol

El Draft de la NBA no solo sirve para seleccionar jugadores


El Draft es uno de los momentos importantes para toda la NBA. Es el suceso que hace de los jugadores universitarios las próximas estrellas de la duela.

Es el día para la NBA. Llegó el momento en que los equipos buscan a su nuevo Michael Jordan, Kobe Bryant o LeBron James. Sí, el Draft de la liga más importante del basquetbol, donde los jóvenes de universidad pasan a convertirse en absolutas estrellas del deporte profesional.

En 2017 el ritmo ya está marcado y al menos las primeras dos selecciones están escritas: Markelle Fultz irá a los Philadelphia 76ers en la primera selección, mientras que Lonzo Ball (con la gran publicidad que le dio su padre LaVar) está pensado para Los Angeles Lakers y ser la nueva cara que necesita esta franquicia para volver a ser un equipo importante.

Ya detrás de ellos vienen otros más, así hasta que se acaben las 60 selecciones en las dos rondas. Sin embargo, lo que hay detrás de esta ceremonia es mucho más que la elección de jugadores.

Para empezar, si se pensaba que los únicos que podían ser escogidos eran jóvenes provenientes de las universidades estadounidenses, eso no es verdad. También se consideran aspirantes extranjeros, aunque no son en gran cantidad y sus posibilidades no son tan altas. Para el 2017, solo 10 serán elegibles.

El hecho de ser selección número por parte de los equipos no asegura que la carrera de un joven vaya a ser exitosa. En realidad hay casos que terminan decepcionando. Uno de los últimos fue Anthony Bennett, quien llegó a los Cleveland Cavaliers antes de que fueran tan buenos como lo son ahora.

Bennett, como todos los primeros jugadores, acaparó los focos de atención pero su rendimiento no terminó por explotar y después de pasar por varias franquicias terminó en el Fenerbahce de la Euroliga, donde fue campeón con un solo minuto de juego.

Ahora bien, aunque las grandes estrellas son los jóvenes en ese día, también es el momento en el que algunos jugadores con experiencia en la liga cambien de aires e incluso el orden establecido para la selección de un equipo puede modificarse si se llega a un acuerdo entre equipos por algún jugador. Es decir, el Draft mueve todo.

Como un suceso importante año con año en los Estados Unidos, no es casualidad que las cadenas de televisión como ESPN (también en países latinoamericanos) le dedique tiempo de programación. Sin embargo hay un factor que muestra su verdadera valía: las apuestas.

Poner dinero sobre la mesa se ha convertido en una señal de que se está ante un momento deportivo digno de atención y la selección de jugadores de baloncesto no pasa desapercibido. Por eso es común encontrar apuestas como: qué universidad tendrá más elegidos o cuántos jugadores saldrán de una escuela en específico. Probablemente pocos le atinen, pero el hecho es apostar.

El Draft en esencia misma es la posibilidad de un cambio. Es la oportunidad de darle un giro a la historia de las franquicias. Si bien está la posibilidad de que el fichaje de un joven no resulte como se esperaba, también puede presentarse el otro lado de la página.

En el 2009 los Golden State Warriors confiaron en un joven que asombraba al propio Lebron James. ¿Su nombre? Stephen Curry. El base tuvo temporadas complicadas, pero junto con su despegue total vino el primer campeonato de los Warriors en la temporada 2014-2015 después de 40 años de sequía.

Kyrie Irving es otro de los jugadores con impacto casi inmediato. Elegido como primera selección global por los Cavs, fue parte fundamental para llevar a su equipo a ganar sus primeras NBA Finals en la historia.

El Draft de la NBA es uno de los momentos claves de la temporada baja en el basquetbol estadounidense y marca el inicio para que los equipos comiencen a mover sus piezas en miras a la próxima temporada. Los planes pueden funcionar o no, pero este evento marca un antes y un después para todos los involucrados.

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Israel Rangel

@Is_Ran2106