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#Basquetbol

Los Cleveland Cavaliers, ¿el último campeón en visitar la casa blanca?


Ayer fue un día bastante interesante para la Casa Blanca. Como sabemos, Estados Unidos es una tierra de tradiciones. Como su líder, Barack Obama está obligado a honrar cada una de ellas, incluso si las circunstancias ameritan rechazarlas. Fue así como el mandatario recibió al nuevo presidente electo Donald Trump. Ambos se sentaron e hicieron a un lado sus diferencias para dar el tradicional saludo que simboliza una pacífica transición de poder. Sin embargo, Obama ejecutó la ceremonia con un aire entre sepulcral y condenado; como una despedida que se resigna a vernos partir.

Más tarde, era Lebron James quien cruzaba las puertas de la Residencia Presidencial para entrevistarse con el aún presidente, pues tocaba honrar una segunda gran tradición: recibir al equipo campeón de la NBA. Además de su fascinante habilidad en las duelas, el líder de los Cleveland Cavaliers también ha sido examinado en su posiciones políticas, sobre todo porque recientemente rechazó la elección de Trump como máximo líder de los Estados Unidos. Por lo que no es sorpresa que King James evitara cualquier encuentro con el magnate, evitando una situación que probablemente sería incómoda.

Después de algunas selfies y unos cuantos snaps, el equipo de Cleveland fue recibido no sólo por un presidente, sino por un fanático empedernido del baloncesto quien así les dio la bienvenida:

“Bienvenidos a la Casa Blanca y denle un aplauso a los Campeones del Mundo, los Cleveland Cavaliers. Así es, dije Campeones del Mundo y Cleveland Cavaliers en la misma oración”. 

Su sonrisa contrasta con la gélida mueca de la escena anterior. Y su alegría continúa en un tren que recorre las estaciones más insospechadas para un presidente, sobretodo su faceta de conocedor que desenfadadamente explora mejor y con más gracia que cualquier comentarista profesional:

“Este es un equipo que, por primera vez en la historia de la NBA, regresa de estar abajo 3-1 en las finales. El primer equipo en la historia en salir de un hoyo así. Y debería añadir que al derrotar a los Warriors han cimentado a los Bulls del 196 como el mejor equipo de todos los tiempos. Así que su presidente les agradece por eso”.

Entre risas y aplausos Obama continuó la bromas con los jugadores hasta que Kevin Love le entregó su jersey personalizado, sentenciando el final del evento. Aún así las sonrisas se negaron a apagarse y cada uno de los participantes abandonó el recinto en una lluvia de resignación como quien no encuentra la Tierra Prometida y después obligado a dejarla.

Muchos creen que esta será la última vez que un equipo de la NBA visite la Casa Blanca, entre ellos el periodista Lee Jenkins, quien sigue de cerca la liga para Sports Illustrated. El reportero escribió una pieza para el medio y dedicó un tuit a la memoria del presidente más “basquetbolero” que han tenido:

“En un año podría sentirse diferente. En este momento, un equipo como Cleveland Cavaliers visitando la Casa blanca con Trump en ella se sentiría un poco incongruente”. 

Por Axel Salas.

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Axel Huémac

@soyunahiena