Violencia en las gradas: problemas que terminaron en veto de estadios

Después de los incidentes en el estadio Luis “Pirata” Fuente, donde aficionados de Veracruz y Tigres se enfrentaron a golpes y provocaron un revuelo también en la cancha, el inmueble...

Después de los incidentes en el estadio Luis “Pirata” Fuente, donde aficionados de Veracruz y Tigres se enfrentaron a golpes y provocaron un revuelo también en la cancha, el inmueble podría ser sancionado con un veto. ¿Recuerdas los últimos que han sucedido en el futbol mexicano? Atlas es el principal afectado.

No sería la primera vez 

El estadio de los “Tiburones” no se enfrentaría a su primer veto en caso de que se concrete por los hechos sucedidos contra Tigres, pues cuando militaban en el Ascenso MX ya padecieron esta situación. El 27 de abril de 2013, en la vuelta de los cuartos de final contra Necaxa, se aventaron objetos a la cancha y se daño el autobús que transportaba a los “Rayos”.

Un “grande” mal portado 

El estadio Azul tuvo que cerrar sus puertas y no recibir aficionados en la primera fecha como local del Clausura 2014. El motivo fue el veto que le fue impuesto por los altercados en la liguilla contra Toluca, cuando aficionados de “La Máquina” violaron el cerco de seguridad e invadieron la cancha.

¿Injusticia contra los “Zorros”?

El 22 de marzo de 2014, el estadio Jalisco fue el escenario perfecto para que los aficionados de Chivas hicieran destrozos al aventar bengalas y bolas de humo. Aunque los altercados los hicieron gente afín al cuadro rojiblanco, los atlistas fueron quienes recibieron el veto de su cancha por un partido, en el Apertura 2014.

Ahora sí fue su culpa 

En ese mismo 2014, pero al siguiente torneo, seguidores rojinegros quedaron molestos por su eliminación frente a Monterrey, en cuartos de final, y fueron a buscar a los simpatizantes del club norteño para agredirlos, al igual que a la policía. Pese a ser reincidente, Atlas volvió a recibir sólo un partido de sanción en su estadio.

Una más en el historial

El 2015 volvió a ser un año negro para los atlistas, y no nos referimos a resultados, pues de nueva cuenta su cancha fue protagonista en momentos violentos, otra vez contra su acérrimo rival y en cuartos de final. En aquel partido, aficionados rojinegros invadieron el campo y un grupo de animación se enfrentó a la policía. En esta ocasión, el castigo fue de (sólo) dos partidos.

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