Tres “bombas” mexicanas que se convirtieron en petardos

Cuando un jugador mexicano emigra a Europa sentimos un gran orgullo, dejamos de lado los colores y las aficiones y aunque haya partido de un equipo que no es el...

Cuando un jugador mexicano emigra a Europa sentimos un gran orgullo, dejamos de lado los colores y las aficiones y aunque haya partido de un equipo que no es el “nuestro” lo apoyamos, así somos los mexicanos. Nuestra ilusión es que hagan carrera allá y triunfen como lo hizo Hugo Sánchez  y Rafa Márquez. Pero no siempre sucede así.

Hoy, ante la inminente llegada de Gullit Peña a Cruz Azul no nos queda más que recordar a los futbolistas aztecas que se fueron al Viejo Continente, no les fue bien y regresaron como “bombas”.

Francisco “Kikín” Fonseca

Terminado el Mundial de Alemania 2006, el “Kikín” había disputado los 4 partidos de la Selección Mexicana, solo anotó un gol (a Portugal) y suponemos que eso fue lo que motivó al Benfica para contratar al mexicano. En ese momento Fonseca pertenecía a Cruz Azul.

Su contratación se dio a conocer el 26 de julio de 2006, con Las Águilas jugó ocho partidos en la Primeira Liga y solo marcó un gol, mientras que en la Copa se despachó con dos anotaciones. Apenas jugó seis meses en Europa y en 2007 regresó a México para jugar con los Tigres que pagaron 4.7 millones de dólares y un sueldo de 100 mil dólares mensuales, convirtiéndolo en el futbolista mexicano mejor pagado.

Fonseca vistió la playera Universitaria de 2007 a 2011 y solo logró marcar 15 goles. Lo que en un principio parecía un romance terminó con una demanda.

Omar Bravo

Emigró en 2008 a España para vestir la playera del Deportivo la Coruña. Bravo no había jugado con ningún otro equipo, solo con las Chivas. Se fue a los 28 años y en su equipaje llevaba 101 goles marcados únicamente con el Rebaño. Allá se iba a encontrar con Andrés Guardado, quien se había ido un año antes.

En su estancia con el Deportivo la Coruña solo logró marcar tres tantos, uno en la Liga y dos en la Copa del Rey. Regresó un año después a los Tigres como préstamo con opción de compra. Se incorporó a medio torneo y solo alineó en 6 partidos para no marcar ningún gol.

Efraín Juárez

Efraín sorprendió a propios y extraños en Sudáfrica 2010. Hizo un buen Mundial y eso lo llevó a ser contratado por el Celtic. Con los escoceses jugó 17 partidos y marcó dos goles. Un año después fue cepillado y encontró cabida con el Zaragoza que era dirigido por Javier Aguirre.

En España no tuvo los mejores resultados, lo que provocó su regreso al Celtic para luego ser fichado en México por el América. Y aunque salió campeón con los de Coapa en el Clausura 2013, no logró demostrar el nivel que tuvo en sus inicios.

Por supuesto que hay más jugadores que volvieron a México para no destacar, pero tendríamos que escribir un libro sobre esos casos. Por lo pronto nos quedamos con estos tres que son nuestras bombas favoritas que se convirtieron en petardos.

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