Durante muchos años hemos visto juegos que pasan a la historia por lo impresionante de las condiciones meteorológicas en la que se disputan los partidos de la NFL, uno de ellos y que ahora será un clásico instantáneo fue la victoria de los Buffalo Bills 13-7 sobre los Indianapolis Colts en tiempos extra donde durante todo el juego una fuerte tormenta de nieve.

Una verdadera cortina y alfombra blanca fue la que cayó en el New Era Field, casa de los Bills, donde la temperatura bajó hasta los -2º centígrados. Lo más difícil para los jugadores fue la visibilidad, ya que para los quarterbacks era prácticamente imposible encontrar algún objetivo.

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100% chance of football weather in Buffalo. 🌨

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Desde que comenzó el partido, los equipos de trabajo del campo no pararon para poder distinguir las líneas del campo.

Los Bills fueron los primeros en abrir el marcador y tomar la ventaja con un pase de Nathan Peterman a Kelvin Benjamin en un muy nevado emparrillado.

Una de las escenas más curiosas fue el intento de gol de campo de Adam Vinatieri de los Colts, que se fue muy desviado por las complicadas condiciones climatológicas.

El partido fue complicado para los Bills, ya que Peterman que había reemplazado a un lastimado Tyrod Taylor salió lesionado, y su lugar en los controles del ataque de Buffalo lo tomó Joe Webb. Los Colts empataron el juego en los instantes finales del último cuarto a pase de Jacoby Brissett a Jack Doyle.

Mientras esto sucedía, los aficionados seguían en su penar tratando de ver las acciones y lo que sucedía en el campo por la intensa nevada que cayó en Buffalo.

Ya en los últimos dos minutos del tiempo extra, la figura roja del corredor de los Bills, LeSean McCoy se hizo presente con un acarreo para llevarse la victoria cuando la tormenta calmó un poco su furia y con ello mantener el récord ganador del equipo que aún está en la pelea por un boleto a la postemporada como comodín, estancia a la que no llegan desde 1999.