Aunque no debería ser así, la homosexualidad y su aceptación sigue siendo un tema espinoso para varias personas en el mundo del deporte. Sin embargo, existe una contraparte que permite pensar en que poco a poco dejará de ser así y uno de los deportistas que quiere ayudar a esto es el clavadista británico Tom Daley.

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Triple campeón mundial, Daley reconoció abiertamente su homosexualidad hace seis años, justo cuando él tenía 19 y desde su trinchera quiere que esto sea aún más recurrente en el deporte, pues esto ayudaría a que los jóvenes que aspiran a ser atletas profesionales encuentren un modelo a seguir.

Deportistas abiertamente gays

Quizá consciente de que el futbol es el deporte más popular en el mundo, Tom ‘invitó’ a los jugadores homosexuales a declararlo abiertamente, ya que pueden significar un gran apoyo para los jóvenes que tienen miedo de admitirlo públicamente. “Puede ser una cosa muy aterradora crecer sintiéndote diferente, pienso que saber que un futbolista es abiertamente homosexual puede cambiar la vida de muchos niños”, reconoció Daley para la agencia de noticias AFP.

Además, Tom agregó: “cuando ocurra (que los futbolistas admitan su homosexualidad), imagino a todos los niños verlo y decirse: ‘Oh, está bien, soy diferente y aún así puedo cumplir mis sueños'”. 

Si el clavadista británico hace este llamado no es por casualidad, ya que él mismo admite que le hubiera gustado tener y conocer referentes que aceptaran su homosexualidad mientras crecía. Curiosamente, el ídolo de Daley fue Greg Louganis, histórico clavadista estadounidense, quien hasta después de retirarse admitió su orientación sexual, hecho que el propio Tom lamenta. Es por eso que ahora busca ayudar a otras generaciones de esta forma.

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Hasta el día de hoy en realidad son pocos los futbolistas de élite que han aceptado abiertamente su sexualidad y, si bien no es una obligación decirlo a todo el mundo, esto demuestra la dificultad que implica tomar la decisión de hacerlo, pues aunque no se admita, sigue siendo un asunto que no todos (o muy pocos) son capaces de recibir con normalidad.

Aunque aún luce lejano el día en que la ‘petición’ de Tom sea una realidad, los esfuerzos por lograrlo siguen apareciendo en el deporte.