Tigres no tuvo piedad de los Tiburones Rojos de Veracruz [Goles]

Tigres no tuvo piedad de los Tiburones Rojos de Veracruz. Los derrotó 4 a 0 en el Volcán, con un doblete de Gignac incluido
(Imagen: Getty Images)

Tigres no tuvo piedad de un equipo sin pies ni cabeza. Los norteños se aprovecharon del caos institucional del Veracruz y los derrotó por 4 a 0. Los goles de Javier Aquino, el doble de André-Pierre Gignac y el de Eduardo Vargas fueron una muestra de la superioridad de los felinos.

Tigres saltó a la cancha del Volcán con miras a dejar atrás la irregularidad de la que ha sido víctima en este Apertura 2018 de la Liga MX. Veracruz quería sumar puntos y tratar de hacer que su afición olvidara todos los líos extra cancha en los que se han visto involucrados los Tiburones Rojos.

Como era de esperarse, el dominio era de los Tigres. Veracruz esperaba atrás, tratando de aguantar los embates felinos. Si bien Tigres atacaba, no lograba generar ocasiones claras. Sin embargo, parecía que era cuestión de tiempo para que cayera el primer tanto y así fue.

Al minuto 22, en un cobro de tiro de esquina, se dio una serie de rebotes en el área tras un disparo de Gignac. Gallese atajó el primer disparo de Javier Aquino. pero no pudo hace nada en el contrarremate. Tigres se ponía arriba con toda justicia ante un Veracruz inofensivo.

Los Tigres se animaron con el gol y continuaron probando a Pedro Gallese. El arquero peruano respondía a la altura. El Veracruz se revolvía en defensa como podía, mientras que al ataque eran nulos. Sólo podían llegar a través de la pelota parada, pero tampoco inquietaban a Nahuel.

El primer tiempo terminó con dominio felino y la segunda mitad arrancó igual. Los Tigres estaban muy cómodos sobre el terreno juego. El rival no les exigía. Pero no hacían el gol que matara el partido. Tuvo que aparecer André-Pierre Gignac para culminar un buena jugada colectiva.

(Imagen: Getty Images)

Al minuto 51, Javier Aquino remató y Gallese respondió una vez más. Su rechace, sin embargo, le quedó al propio Aquino, quien dejó el balón para que el francés hiciera el segundo desde la frontal del área.

Tigres recuperaba la pelota con suma facilidad. A pesar de que Hugo Chávez trataba de modificar con los cambios, el Veracruz no reaccionaba. Su accionar era lamentable. No encadenaban tres pases seguidos y permitían que Tigres terminará con disparo la gran mayoría de sus jugadas. Nahuel Guzmán era un espectador más.

El trámite del partido era muy tranquilo para los Tigres. No sufrían en defensa y parecía que el 2-0 les bastaba. El tercero se veía cada vez más y más cerca. Apenas apretaban el acelerador, los Tigres metían miedo en una endeble defensa veracruzana.

Al minuto 81, Gignac nos regaló un golazo y una hermosa postal. Aprovechó una internada por la banda derecha de Quiñones y un preciso centro del colombiano fue rematada de tijera por el francés. Un golazo de un delantero de otro nivel.

Los últimos minutos fueron intrascendentes. Tigres no tenía rival. Nunca lo tuvo. Veracruz es un equipo que no tiene argumentos. Y por si fuera poco, en el ’90, Edu Vargas se hizo presente para hacer el cuarto. Aprovechó un balón que quedó en el área y así terminar por humillar a unos Tiburones Rojos paupérrimos.

 

 

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