En Tailandia, cuando el rey muere todo muere con él

El Muay Thai está pasando por una crisis en Tailandia. Desde que el rey murió, el luto ha prohibido las peleas, dejando sin recursos a muchos.

Tailandia es una tierra exótica de sueños tropicales. Sus junglas y zonas pantanosas parecen salidas de un cuento de aventuras. Cada rincón del país parece tocado por la naturaleza. Sin embargo, en este país aún habita un demonio de occidente a quien muchos no parecen comprender: la monarquía.

El 13 de octubre de 2016, Tailandia perdió a su querido rey Bhumibol. La junta de gobierno inmediatamente impuso un estado de luto en la nación entera. Por 30 días, los tailandeses usaron ropa negra, los conciertos fueron cancelados, las atracciones más populares cerraron al público y la práctica del Muay Thai fue prohibido. A pesar del sorpresivo golpe que esto implicó en la economía de los peleadores, promotores y apostadores, todos esperaron sin protesta hasta que la prohibición llegara a su fin. Muchos eventos fueron cancelados y pospuestos en el transcurso.

El popular festival de Loi Kratong marcó el regreso de la mayoría de las festividades, incluyendo los concursos de belleza y el Muay Thai. No obstante, como relata en una crónica el periodista Frances Watthanaya, la edición de este año fue bastante más callada que sus predecesoras, señal del gran duelo al que se enfrentaba el país. De hecho, tan pronto como acabó el festival, el gobierno volvió al estado de luto que se rumora no se levantará hasta Año Nuevo.

A pesar del alto a las festividades, los grandes estadios en Bangkok ya regresaron a sus actividades normales, por lo que las promotoras grandes ya reanudaron sus eventos. Pero, por otro lado, los shows pequeños son los que en realidad sufren, pues para ellos la prohibición aún es una realidad.

Esto incluye a los festivales de peleas, que normalmente son el principio para casi todos los profesionales del Muay Thai. Aunque la paga es poca, los participantes puede demostrar su talento y habilidades sin la presión de las apuestas. Ahora, con la prohibición sobre sus cabezas, el talento nuevo es incapaz de florecer y los peleadores que apenas comenzaron su carrera ya han abandonado la disciplina pues necesitan proveer a sus familias.

Thanit Watthanaya, quien es dueño de un centro de entrenamiento, declaró para un reportaje de Vice:

“Tengo muchos chicos que son nuevos y están listos para ir, pero ahora sin peleas han perdido el interés. Mis otros dos muchachos en el gimnasio simplemente aún no están al nivel. Sólo he podido agendar tres luchas desde que comenzó la prohibición. Es tan caro hacerlo. Tenemos que viajar mucho, poner dinero y pagar para que las familias de los peleadores puedan entrar a los shows”.

El futuro del estado de Tailandia es incierto, aunque se espera que tras la coronación del heredero, Vajiralongkorn, la situación se esclarezca. Sin embargo, para el país estos largos periodos de luto no son cosa extraña. Cuando en 2008 la hermana menor del rey falleció, la nación permaneció en luto por 100 días. ¿Cuánto durará esta vez?

Por Axel Salas

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