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¡Adiós privilegios! Así se hace respetar el Tata Martino en el vestuario del Tri

Gerardo Martino llegó con ideas claras a la Selección Mexicana y los cambios que haría.
(Imagen: Getty)

Como sucede en cada inicio de ciclo, en la Selección Mexicana todo parece ir color de rosa. La contratación de Gerardo Martino se entendió como un nuevo empezar en el Tri, debido a su estatus de técnico de talla mundial, misma que se ha encargado de plasmar en el campo. Sus cinco victorias en el mismo número de partidos son la muestra fiel. Sin embargo, la relevancia del DT argentino ha ido mucho más allá de las cuestiones tácticas y también ayudan a entender el éxito reciente del combinado azteca.

Para poder generar buenos resultados es necesario que todas las piezas que conforman una máquina estén aceitadas y sepan su función. El cómo y el por qué. Esto lo sabe a la perfección Martino, por lo que desde que arribó a la Selección Mexicana dejó clara su posturas y forma de trabajo, las cuales han salido a la luz.

De acuerdo al periódico Récord, el Tata ha impuesto su ley de manera ‘sencilla’ per eficaz, ¿cómo lo logró? Para empezar, limitó el uso de teléfonos celulares, que a la postre significa que los futbolistas estén alejados de sus redes sociales.

En concentración, a la hora de desayunos, comidas y cenas, los jugadores no pueden bajar al comedor con sus aparatos tecnológicos, pues Martino busca priorizar las relaciones personales y que los seleccionados no se dejen llevar por los buenos o malos comentarios que pudieran leer.

La relación entre futbolistas y el resto del personal también sufrió un cambio. Con la intención de evitar cualquier filtración, Gerardo solicitó que la interacción entre jugadores y utileros o gente de comunicación (por ejemplo) fuera limitada. Con esta medida, lo que sucede de manera interna en el grupo, se queda ahí.

Una de las medidas más importantes que el argentino habría adoptado tiene que ver con las convocatorias, como ya ha demostrado. Según la fuente citada, Gerardo no es de esos técnicos que viaja a Europa para convencer a los futbolistas. Él hace su lista, la FMF manda la solicitud a los equipos y si el jugador quiere, viaja. Nada de andar rogando.

Consciente de que trabaja para la Selección Mexicana y que debe ser cercano a la Liga MX, el Tata pretende que jugadores locales lleguen a conformar gran parte de su lista. Además, quiere tener mini concentraciones al menos cada seis meses para conocer más a profundidad al jugador que se desempeña en México.

Cuando Martino arribó al Tri se sabía que llegaba un técnico de calidad, su trabajo en Barcelona, Argentina y Atlanta lo confirmaban y él se ha encargado de demostrar que está hecho de otra pasta. ¿Podrá trabajar como quiere a plenitud?