Hace 55 años secuestraron a Alfredo Di Stéfano en Caracas

Hace 55 años, en una gira del Real Madrid, Alfredo Di Stéfano fue secuestrado en Caracas, Venezuela.

Desde que el futbol se llama futbol, los aficionados coleccionamos en el cerebro jugadores de carne y hueso que convertimos en figuras inanimadas. De generación en generación. Una colección intacta a la que puede acceder todo el que haya brillado pateando una pelota: Pelé, MaradonaCruyff, Platini, Di Stéfano, Ronaldo, Messi. Jugadores más, jugadores menos.

Esas figuras son hasta ahora motivo de admiración y respeto para todos los que gritan cuando la pelota pega con la red. Una colección de todos los países y de cada rincón del mundo. Así es que si a un integrante de ese talentoso grupo le pasaba algo causaría revuelo en todo el planeta, y justo fue lo que pasó hace 55 años en Caracas, Venezuela.

Cuando Santiago Bernabéu se desempeñaba como presidente del Real Madrid, el equipo hacía giras para recabar fondos. Si no estaban disputando un torneo oficial viajaban por todo el mundo para además de pesetas, traer prestigio a casa.

Aquel 24 de agosto de 1963, el Club Merengue, que tenía como principal figura al argentino Alfredo Di Stéfano, viajó a Venezuela para jugar la Pequeña Copa del Mundo. En aquel torneo los españoles perdieron la final contra el Sao Paulo y por unas horas a su mejor jugador.

Recién habían jugado con el Porto en la capital venezolana, los jugadores estaban descansando en su hotel cuando unos policías de presentaron en el hotel y pidieron que bajara Di Stéfano, el argentino no atendió pensando que se trataba de una broma por parte de sus compañeros. Hasta que los uniformados arribaron a su cuarto se percató que todo iba en serio.

Le pidieron que los acompañara para revisar unos asuntos, el jugador accedió y salió con ellos. Ya en el auto comenzó el terror: “Se trata de un secuestro”, le dijeron. El plagiario era Paúl Del Río que en ese momento se hacía llamar Máximo Canales. El guerrillero, de padres españoles, nació en Cuba y a temprana edad se fue a vivir a Venezuela.

El delito no era para conseguir dinero, sino para hacer que el Frente Armado de Liberación Nacional fuera visualizado y que mejor que a través del mejor jugador de la época. El plagio duró 70 horas, no lo trataban mal, pero la Saeta Rubia les pedía que lo dejaran ir, que su padre estaba enfermo y seguro estaría preocupado.

Poco antes de cumplir los tres días de secuestro, lo soltaron y corrió a la embajada española, ahí seguro lo ayudarían. Así fue, se reunió con el club el día que jugaban en contra del Sao Paulo y Bernabéu le pidió que jugará para demostrar que su club no tenía miedo. Perdieron.

Muchos años después, dicen que durante la presentación de la película del Real Madrid, los dirigentes del Club Blanco invitaron a aquel delincuente que ya se presentaba como escultor y pintor. Por supuesto que Alfredo no lo saludó, porque ese mismo hombre que construyó el sarcófago de Simón Bolivar había hecho sufrir a la familia del argentino y a un sinfín de coleccionistas que lamentaban haber perdido a uno de los jugadores más importantes de su colección.

 

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