Hace mucho que no teníamos a Tigres en noticias por temas legales, pero parece que les volvieron a aplicar un ‘Alan Pulido‘. ¿No sabes a qué nos referimos? Sigue leyendo para refrescarte la memoria.

Recordemos tras su regreso de la Copa del Mundo Brasil 2014, el tamaulipeco decidió irse a probar suerte a Europa con el Olympiacos de Grecia, aunque su contrato con los felinos no había terminado. De ahí se desató una batalla legal entre ambas partes que tuvo intervención de la FIFA y del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), las cuales fallaron a favor de los regios, por lo que se vio obligado a cumplir con las demandas impuestas.

Tres años después de esto, otro caso similar se les vuelve a presentar. Ahora la novela esta protagonizada por Jarlan Barrera y el Rosario Central de Argentina.

Futbol de Estufa: Altas, bajas y rumores de la Liga MX

Al finalizar su participación en el Apertura 2018, los de Nuevo León anunciaron al colombiano como su refuerzo para el Clausura 2019, el cual tenían asegurado desde agosto pasado pero reportaría hasta este enero, cuando finalizara su contrato con el Junior de Barranquilla. Todo estalló cuando el futbolista anunció que no llegaría a nuestro país, puesto que decidió que continuaría su carrera con los Canallas.

El futbolista había firmado precontratos con ambos conjuntos, pero alegaba que la que estaba estampada en el documento de Tigres era falsa, por lo que los equipos decidieron someter los escritos a una valoración legal para comprobar la autenticidad de estas. Después del análisis, se comprobó que el jugador firmó con los dos clubes, y el Rosario Central aceptó que este tenía que jugar en nuestro país.

Rosario Central, Jarlan Barrera, Tigres, Novela

El futbolista llega como agente libre, tras no querer renovar contrato con su antiguo club. (Imagen: Getty)

“Todo se está arreglando, el futbolista ha entendido todo, que tiene que venir para acá. El lunes o martes mi socio Miguel (Guerrero) va a Colombia para hablar con el futbolista, pero no pienso que haya problema. Rosario Central ha reconocido el contrato de Tigres”, aclaró Alessandro Monfrecola, uno de los agentes que negoció al centro con los universitarios.

Sin embargo, apenas tres días después de estas declaraciones, el joven de 23 años lo desmintió por redes sociales aclarando quien lo representaba realmente.

Según medios locales y argentinos, Tigres volvió a los tribunales y emprendió acciones legales tanto contra el jugador y de ser necesario, se irá contra el equipo. De no resolverse, volverá a recurrir a las autoridades de la FIFA.