Río 2016, un legado histórico en los Juegos Olímpicos

Río de Janeiro 2016 fue la evolución de los Juegos Olímpicos. Su trascendencia deportiva servirá para marcar un antes y un después en las aspiraciones de otras sedes.

“Hemos construido un legado fantástico para la ciudad, que solo fue posible gracias a los Juegos Olímpicos”, expresó Eduardo Paes alcalde de Río de Janeiro, tras la realización de la justa veraniega en suelo carioca.

Los organizadores del evento deben estar satisfechos con el logro realizado, pues consiguieron que Río 2016 se convirtiera en uno de los Juegos Olímpicos mejor catalogados de la historia; los números, logros deportivos y experiencias lo dejan claro.

Desde la inauguración, los cariocas aseguraron que iban por todo y montaron un bello espectáculo que no dejó indiferente a los televidentes y a los presentes en el estadio Maracaná.

“La ceremonia de apertura fue increíble. Siempre lo había visto por televisión en casa, pero estar ahí fue una experiencia increíble”, mencionó Collins Injera, jugadora de rugby de Kenia.

Sin embargo, eso apenas era el inicio. Durante 16 días, momentos deportivos cautivaron al mundo entero: cómo olvidar a Michael Phelps cuando conquistó su oro 23 en competencias olímpicas o a Usain Bolt reafirmandose como el rey del atletismo de todos los tiempos.

Para Brasil, sus juegos significaron la mejor participación de la historia al conquistar un total de 19 medallas (7 de oro, 6 de plata y 6 de bronce); y para México, fue una alegría ver a María del Rosario Espinoza consagrarse como la mujer más exitosa en la historia del olimpismo azteca, además de ver triunfar a atletas con pocos reflectores como Ismael Hernández (plata en pentatlón).

En esta edición también pudo verse el primer equipo olímpico de refugiados, que marcó un parteaguas en la historia de las justas y seguramente seguirán presentes posteriormente.

En el ámbito de género hubo un crecimiento importante, pues de los más de 11 mil atletas un porcentaje superior al 45% era del sexo femenino, algo nunca antes visto.

En el tema turístico, de acuerdo al Ministerio de Turismo, el 82% de los extranjeros, que fueron a presenciar los Juegos Olímpicos están dispuestos a regresar al país sudamericano, mientras que el 94% vio con buenos ojos el estar de nuevo en la ciudad sede.

Respecto a la cobertura televisiva, Río impuso nuevas marcas. De acuerdo al Comité Olímpico Internacional, la mitad de la población mundial observó el desarrollo de los juegos a través de las pantallas. Mientras que el 82% se dijo satisfecho de lo visto, calificando con un 9.5 su experiencia.

No hay duda, en cuestión deportiva y alcance mundial, Río 2016 demostró que, quizá, son los Juegos Olímpicos más relevantes de los últimos tiempos. La “vara” que deja para Tokio 2020 es muy alta, y habrá que esperar si la poderosa ciudad de Japón deja un grato sabor de boca en esos ámbitos (y muchas más). Por lo pronto, sólo queda decir: “bien hecho, Río de Janeiro”