Ricardo Peláez y el éxito que no deja estallar grandes “bombas”

Para el América lejos han quedado los mencionados “fichajes bomba”, esos que revolucionaban el mercado y ganaban las portadas. Casos como los de Iván Zamorano y Claudio López pueden ser...

Para el América lejos han quedado los mencionados “fichajes bomba”, esos que revolucionaban el mercado y ganaban las portadas. Casos como los de Iván Zamorano y Claudio López pueden ser considerados como utopías hoy en día en el seno americanista, gracias a Ricardo Peláez.

La responsabilidad de esa falta de jugadores estrella se debe a la administración de Peláez, quien llegó al mando en noviembre de 2011. “Aquí (América) hablamos de trabajo compromiso e ilusión, no de presunción ni de fichajes bombas”, comentó meses atrás el directivo.

Y es que sí, el mandato de Peláez no se ha caracterizado por traer a jugadores de grandísimo renombre, como alguna vez lo hizo Querétaro con Ronaldinho, o cuando se mencionó la posibilidad de que Radamel Falcao y Zlatan Ibrahimovic llegarían a Coapa.

Sin embargo, esa falta de “superestrellas” no significa que la inversión, durante los últimos cinco años, haya sido poca. En realidad, la administración de Ricardo puede presumir que ha traídos sus propias “bombas”, pero del futbol mexicano.

De los diez torneos que ha estado al frente de las operaciones deportivas, el ex jugador del Necaxa ha hecho un total de 44 incorporaciones, con un monto total de 107 millones 590 mil dólares, siendo Darwin Quintero la adquisición más importante (también de la historia azulcrema), por el cual desembolsaron 14 millones de dólares.

Por su puesto, también están nombres como el de Oribe Peralta (10 mdd), Darío Benedetto (8 mdd) y Silvio Romero (7 mdd), entre muchos más, pero en realidad, ¿cuál ha sido la verdadera valía de estos jugadores?

Conscientes de que no son estrellas de carácter mundial como los rumores antes mencionados, los casos de Moisés Muñoz, Peralta, Benedetto y Quintero, sumados a otros futbolistas que tampoco llegaron como refuerzo de lujo en su momento (Sambueza), le dieron la posibilidad de ser campeón en múltiples ocasiones durante 10 semestres.

Uno de esos momentos gloriosos se dio en el Clausura 2013. Cómo olvidar esa agónica final ante Cruz Azul, que después de ir perdiendo dos cero en el global, los “azulcremas” fueron capaces de reponerse y, con gol de último minuto, de “Moy” alargar la serie hasta los penales, donde el América terminó por consumar la hazaña.

Dos títulos de liga y dos Concacaf Liga de Campeones (más un subcampeonato) es el saldo que han dejado los jugadores adquiridos por Ricardo Peláez, demostrando que su primicia principal de “voy por hombres, no nombres” ha funcionado a la perfección.

América está a unas horas de enfrentar una final más en la era Peláez, de nueva cuenta Tigres es el rival y tratará de repetir la historia de hace dos años: ganar, sin necesidad de Zamoranos o López en su plantilla, pero sí con Oribe y Darwin como sus grandes estrellas.

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