Tal vez muchos piensen que el futbol y la lucha libre no van de la mano. Aunque los dos deportes son de contacto físico, obviamente no es igual. Pero aunque ustedes no lo crean, uno de los luchadores históricos del pancracio mexicano ligó ambas disciplinas en su vida. Alguna vez, Octagón tuvo que decidirse entre ser jugador profesional con las Águilas del América o convertirse en una de las máximas estrellas del ring.

A sus 17 años de edad, Octagón decidió probar suerte en el América, club entonces dirigido por José Antonio Roca. El luchador, de nombre Juan Escalera, siempre ha sido aficionado al conjunto de Coapa, por ello debutar profesionalmente con el club de sus amores era su objetivo principal.

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A inicios de la década de los setenta, José Antonio Roca le dio al América su segundo título en la era profesional. Años después, el joven Octagón fue a pedir una oportunidad. El originario de Veracruz partió de su tierra natal para disputar un partido de prueba en el Estadio Azteca.

“Mi tío, Domingo Rodríguez, era secretario particular del Lic. Octavio Sentíes (Regente del DF, 1971-1976), él fue quien me trajo”, cuenta Octagón en una entrevista para un medio nacional.

El luchador cuenta que la emoción por jugar en el Coloso de Santa Úrsula era indescriptible.

“El simple hecho de estar en el estadio, con el equipo de mis amores y con el señor Antonio Roca, que fue el que me dio la oportunidad, fue lo máximo. Para mí fue mágico. No creo que haya una persona que disfrute un partido como yo lo hice en ese momento”, contó Octagón.

El partido de prueba fue contra otros jóvenes que venían del estado de Puebla. De mil 500 solo fueron seleccionados cinco, entre ellos estaba Octagón. Todo parecía salir perfecto para el joven de 17 años. Su nombre ya estaba inscrito en las fuerzas básicas del conjunto de Coapa, pero su destino era otro. En ese año el luchador aún estudiaba.

Octagón Playera América Los Pleyers

Octagón con una playera del América.

José Antonio Roca habló con el Amo de los ocho ángulos y le dejó las cosas claras: “Regresa cuando termines tu carrera de leyes, porque el futbol es un camino corto y para huevones”. Una vez concluidos sus estudios, el fallecido estratega mexicano cumplió su promesa de brindarle una nueva oportunidad a Octagón. Pero ya no fue igual.

“Cuando regresé a las canchas del América, ¡no hombre!, los chavos desaparecían el balón. Sabía que ya no tenía cualidades para competir con los jugadores de su categoría”, compartió.

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La visión de Octagón cambió en ese momento. Su lugar estaba en otro lado, lejos de las canchas. Y entonces emprendió el camino dentro de la lucha libre y de la empresa AAA. Y hoy, con 57 años de edad, el luchador mexicano puede presumir de una carrera exitosa. Sus peleas lo llevaron a ser unos de los mejores luchadores de nuestro país, título que se ganó a la par del cariño de los aficionados al pancracio.