Pobre sueldo retira a jugadora de la Liga MX Femenil

La Liga MX Femenil tuvo un debut sorpresivo, las jugadoras demostraron tanto potencial que siempre, en todos los partidos, había una dosis de espectacularidad. Además del talento, esos juegos artificiales...

La Liga MX Femenil tuvo un debut sorpresivo, las jugadoras demostraron tanto potencial que siempre, en todos los partidos, había una dosis de espectacularidad. Además del talento, esos juegos artificiales que explotaban en cada jugada, se los podemos achacar al ímpetu de las futbolistas por ser reconocidas, no por los comentaristas o los “que saben de futbol” sino por la gente, que es la que llena los estadios.

Había comenzado la supervivencia de una liga que muchas y muchos estaban esperando, pero no sería fácil. El primer torneo salió avante, con apoyo de las directivas y el empuje de los aficionados. Pero este, el que inicio, es el verdaderamente complicado, porque el apoyo económico bajará y el mayor ingreso —porque al final el deporte es un negocio— tendrá que venir de las ganas. Sí, de las ganas de la gente para ver un partido de futbol que nada tiene de distinto, para derribar los “es que las mujeres no saben jugar, seguro me voy a aburrir”.

Y todo lo malo tiende a flotar, por eso, aunque no queramos, seguiremos encontrando historias como la de Alicia Cervantes, jugadora que pertenecía al Atlas pero eligió ya no seguir más por su situación económica: “Decidí no seguir por mi economía, yo no tenía una casa club, yo no estoy estudiando, tampoco me estaban dando estudios y aparte era muy poco los que me estaban pagando”, declaró a Raymundo González de Medio Tiempo.

Cuando Alicia habla de su “poco sueldo” en realidad estaba siendo grandilocuente con respecto a los mil 500 pesos que cobraba al mes, tomando en cuenta que actualmente el sueldo mínimo es de $88.36 pesos diarios.

Es un hecho que las futbolistas todavía no generan los mismos ingresos que los varones, pero hoy no podemos más que indignarnos ante la enorme diferencia que existe entre el sueldo de un jugador que viene de Europa relegado por su club y está por ganar medio millón de pesos a la semana y una futbolista que tuvo que dejar el deporte porque los directivos de su equipo no quisieran aumentar su miserable paga.

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