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La pelota es tu sueño, no le digas que no

¡Que no te digan que el deporte no es para mujeres! Checa cómo me ayudó Ernesto Jerez a elegir el periodismo como carrera
(Foto: Los Pleyers)

Luego de una vida laboral en las relaciones públicas, organizando eventos, en la logística de festivales y en trabajos de oficina, un día terminé en el periodismo deportivo. Cuando me preguntaron cómo llegué a este punto, lo primero que se vino a mi mente fue el bicampeonato de los Saraperos de Saltillo del 2010.

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Y no fue precisamente porque se alzaba como el mejor equipo del beisbol mexicano por segunda ocasión consecutiva, fue más bien por una plática que tuve con uno de los mejores comentaristas de este deporte en América Latina

El estadio de béisbol ardía con millones de emociones. Miles de personas gritando. Energía por doquier… Allá a lo lejos, en lo alto del Francisco I. Madero están los palcos; del lado derecho se ubican los de los periodistas y en uno están dos hombres de traje.

Uno de ellos de alrededor de 30 años, joven aún pero con un carácter diferente y especial: Jorge Eduardo Sánchez, comentarista de ESPN América Latina. El otro es un señor alto y delgado, a diferencia del primero, ya un poco viejo, con canas en su cabello y arrugas en su rostro, en ese entonces de alrededor de 40 años pero con la vivacidad y energía de un joven de 20. Su nombre, Ernesto Jerez, comentarista de la misma compañía.

Me acerco a ellos, el joven se va con una actitud de superioridad, en cambio Ernesto voltea a verme y me recibe con un “hola” y esa sonrisa que lo caracteriza.

-¡Hola! (no podía ocultar mi emoción de estar frente a él)

-¿Eres de aquí, de Saltillo?

-Sí, orgullosa amante del beisbol y una persona soñadora que pudo llegar a ser como usted.

En ese momento, Ernesto toma su pluma, me ve a los ojos y muy serio me pregunta:

-¿Qué pudo llegar a ser?

Afirmé con la cabeza y baje la mirada con algo de pena. Comienzo a explicarle las diferencias con mi papá sobre estudiar periodismo en otra ciudad y mis sentimientos hacia este tema; todo esto sin saber que en ese momento se daría una plática que me motivaría a dar un paso rumbo al periodismo.

Ernesto Jeréz durante una transmisión de beisbol. (Foto: Redes sociales)

Para mi sorpresa Jerez pasó por una situación similar. Su papá quiso que él estudiara una ingeniera pues pensaba que ahí estaba su futuro y “que no había otra opción”. Aunque fue difícil por sentirse en una encrucijada, al final siguió sus impulsos e hizo lo que él quería.

“Mi papá se enojó al inicio, ¿qué padre quiere ver a su hijo comentando o escribiendo sobre deportes? Él pensaba que no tenía futuro, que me moriría de hambre… Pero mírame, aquí estoy, inspirando a jóvenes como tú y haciendo más atractivo (de lo que ya lo es) deportes como el beisbol. Además de informar y analizarlo, claro”, destacó el periodista.

Me confesó que en varias ocasiones ha reflexionado sobre cómo hubiera sido Ernesto Jerez ingeniero y siempre ha pensado que sería “una persona triste, con una vida inestable, haciendo las cosas porque debe, no porque quiere”, razón por la que no se arrepiente de haber estudiado periodismo.

“Al inicio debo decir que es muy difícil y no es algo con lo que te vayas a volver rico, pero si en verdad te gusta, ¡adelante! Todo valdrá la pena, esos desvelos, comidas a deshoras, al final todo vale la pena. El simple hecho de estar aquí, en una ciudad diferente, conociendo personas diferentes, es algo enorme, son parte de las grandes satisfacciones de esos momentos duros”, confesó el dominicano.

Quizá nunca sabré si esa historia es real o si solo fue un relato para impulsar a una chiquilla de 18 años, pero en definitiva sus consejos ayudaron a darle rumbo a mi carrera.

-¡Sigue tus sueños!, si yo hubiera hecho caso a mi padre, yo no estaría aquí contigo. Haz las cosas por ti, no por los demás. Es más satisfactorio complacerte a ti, que a los demás.

-Muchas gracias por todas estas palabras, pero no me quiero ir sin antes… (No me dejó terminar la frase cuando él ya estaba gritando)

-¡NOOOOO, NO, NO, NO, NO, NO! ¡DIGANLE QUE NO A ESA PELOTA! ¿Era eso lo que querías escuchar, verdad?

-¡Sí! (reí), gracias por todas sus palabras.

Antes de irme me grita: “¡Daniela! La pelota es tu sueño, no le digas que no”, y cerró su frase con esa gran sonrisa.

Terminé estudiando comunicación haciendo la mayoría de mis trabajos, exámenes e incluso mi proyecto de tesis sobre deportes. Dicen que todos los caminos llevan a Roma, ¿no? Mi primer trabajo “real” fue de editora de deportes en el periódico Calibre 57, lugar en el que estuve casi dos años entre dos temporadas diferentes. De ahí tuve la oportunidad de dejar Saltillo para vivir de escribir en las Grandes Ligas de la Ciudad de México: Los Pleyers.

Y el resto es historia…

Después de ya varios años en esto solo te puedo decir, ¡dale! Si eres mujer y quieres desarrollarte en este mundo de hombres va a ser más difícil de lo que te imaginas. Habrá muchísimos comentarios misóginos que te harán sentir menos, que te querrán tumbar porque “tú que sabes” pero hazlo por ti, por las que vienen atrás de ti. Checa más de esto en el siguiente video…