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No hay mucha diferencia entre Caixinha y Sergio Bueno

El día de ayer aparecieron de nuevo los fantasmas en la cancha del ya sentenciado a muerte Estadio Azul. Puebla empató al Cruz Azul cuando faltaban cuatro minutos para que...

El día de ayer aparecieron de nuevo los fantasmas en la cancha del ya sentenciado a muerte Estadio Azul. Puebla empató al Cruz Azul cuando faltaban cuatro minutos para que terminara el encuentro y sí, los Celestes no han podido ganar de locales.

Pedro Caixinha llegó con mucha expectativa el pasado 5 de diciembre de 2017 y apuntó que “dirigir a un grande es muy importante para quien lo hace, estamos con toda la ambición y determinación. El apoyo de la afición me da esa responsabilidad y esas ganas de hacer las cosas bien”.

Pero ayer, los seguidores de la Máquina ya pidieron la cabeza del portugués. En ocho jornadas solo ha ganado un encuentro y empatado cinco. Si la Franja no hubiera empatado de último minuto el escándalo hubiera sido menos, pero lamentablemente para la nación celeste, así fue.

Al terminar el encuentro, durante la conferencia de prensa, Pedro habló sobre el ya instaurado verbo ‘cruzazulear’ y el bullying que sufren sus jugadores. Aceptó que hacen cosas para que se burlen de ellos y que trabajará para afinar esos “detallitos que hacen falta en la tarea”. Además cree que es momento de exorcizar al equipo para que puedan jugar de locales. Sí, al parecer el culpable de todo es el estadio, no los jugadores.

Aunque las declaraciones de Caixinha son un tanto rebuscadas podemos entenderlo y es que ¿ustedes qué dirían en estas circunstancias? Tal vez el exorcismo no debe ser para que los jugadores jueguen bien en el Azul, sino para que los malos espíritus (Billy Álvarez) se alejen del club.

Ante la desaprobación —de algún sector de la tribuna— sobre la continuidad de Caixinha en el banco celeste, nos hemos preguntado si es momento de que Cruz Azul cambie de modelito. Podría ser muy precipitado pero los números son duros y fríos.

De los últimos técnicos de la Máquina, Sergio Bueno ostenta un récord del que no debería sentirse orgulloso y del que Pedro no está muy lejano.

Bueno llegó a la Noria el 8 de junio de 2015 para disputar el torneo de Apertura. Estuvo en el banquillo 10 encuentros: ganó tres, empató uno y perdió seis. Haciéndose acreedor a un porcentaje de efectividad de 33.3%, una de las más bajas registrada con los cementeros. Por supuesto sin contar los números de Rubén Omar Romano ya que, penosamente, la inseguridad del entonces Distrito Federa interrumpió su proceso.

Sergio logró derrotar a Chivas, Pumas y León pero su trabajo no convenció a los directivos y en septiembre de 2015 fue cesado. Claro, la decisión fue más sencilla de tomar debido a la popularidad de los técnicos. Hay que recordar que al igual que José Guadalupe Cruz aka el Profe, Bueno forma parte de nuestra codiciada lista de técnicos grises del futbol mexicano.

En la Jornada 9 Cruz Azul visitará a Santos y en la 10 recibirá a los Gallos Blancos, lo que lo obliga a sumar para no formar parte del selecto grupo de técnicos fracasados vestidos de azul.

Así que pedro tiene que levantar el vuelo y hacer que la Máquina comience a sumar, no estaría mal que recordara sus tiempos como forcado para comenzar a esquivar las derrotas que a partir de este momento lo intentarán envestir cual toro. Y, solo así, podrá librarse del BULLying que sufre el equipo. Porque seamos serios, una cosa es que se burle el más popular del salón (América), pero ya que lo haga el que se sienta hasta atrás (Puebla) sí genera un poco más de irritación.

Abusados, no estamos haciendo apología del bullying, solo es un ejemplo para poder contextualizar lo que pasa con Cruz Azul. Nosotros fuimos bulleados, ¿por qué creen que intentamos escribir de deportes en lugar de practicarlos?