En un país como México, que se cometen siete feminicidios diarios, es imposible hablar de una igualdad de género, mucho más en temas específicos como el deporte, donde históricamente se ve como un tópico “para hombres”. Afortunadamente, también ya es posible señalar que esa perspectiva va en un proceso de cambio, quizá no con pasos agigantados, pero cualquier avance es de recalcar, pues detrás hay un gran esfuerzo en todos los aspectos.

En el aspecto competencia, México ha encontrado en sus mujeres a las mejores representantes a nivel mundial. Hoy por hoy, por ejemplo, una de las futbolistas que más brilla en la liga de España es Charlyn Corral, quien es la goleadora del torneo, logrando poner al balompié azteca en los ojos de todos; por supuesto, la delantera está acompañada de más jugadoras que han luchado y alcanzado el sueño de jugar en el Viejo Continente.

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En los últimos meses es innegable que, hablando de futbol, el logro más importante a nivel nacional, fue la creación de la Liga MX Femenil, un proyecto que se busco por mucho tiempo y después de esfuerzos ya es una realidad, misma que se ha ganado un lugar en la afición, que llena estadios, ve transmisiones de partidos y disfruta de un encuentro protagonizado por mujeres, porque sí: el futbol también es para mujeres, aunque no todos lo quieran ver.

Por supuesto, el éxito del sexo femenino no se puede reducir al futbol ni a solo cuestión de meses. Durante los últimos años, las mujeres no fallan en los momentos más importantes para el deporte mexicano. Ahí están los Juegos Olímpicos.

Desde el año 2000, cuando Soraya Jiménez ganó su medalla de oro en Sidney, las mujeres se han convertido en un ‘seguro de vida’ para México. Cita olímpica que haya, cita olímpica que levantan la mano para decir “aquí estamos“.

No es casualidad que las grandes leyendas del deporte mexicano tengan el rostro de una mujer. La ya mencionada Soraya, Ana Gabriela Guevara, Paola Espinosa, María del Rosario Espinoza, Aída Román, Iridia Salazar, Lorena Ochoa o Paola Longoria son unos cuantos de muchísimos más ejemplos, de un número que seguro seguirá creciendo.

A recalcar también es el papel del sexo femenino fuera de las canchas y la competencia atlética, pero también muy ligado al deporte: el periodismo, una de esas profesiones ‘preferidas’ para desestimar el trabajo de la mujer.

No es ninguna mentira decir (aunque no sea lo correcto) que a la mujer se le ha visto o posicionado más como un aspecto visual en el mundo de los deportes y el ‘periodismo’. La presentadora bonita, la que luce mejor en cámara o la que puede generar más likes son las elegidas por un sistema machista que aún en el siglo XXI mantiene esas creencias, aunque afortunadamente hay quien trabaja para demostrar lo contrario.

Inés Sainz, Marion Reimers, Valeria Marín, Kary Correa o Jimena Rodríguez, por mencionar algunas de muchísimas más, se han encargado de demostrar que la mujer puede y sabe trabajar en los medios deportivos, con la misma o mejor capacidad que cualquier hombre, pues al final lo importante no es el el género, sino el profesionalismo con el que se hacen las cosas, algo que las periodistas mencionadas han entendido a la perfección y tratado de demostrar desde su trinchera.

Por supuesto, es evidente que a este camino de igualdad aún le queda mucho por recorrer, pues las brechas siguen siendo mayúsculas. Ahí están los salarios en el futbol mexicano o la necesidad de crear una ONG como Versus para ‘educar’ a la gente y dejen de insultar a la mujer por su físico o simplemente por ser mujer.

Es claro que el deporte mexicano y las mujeres son una relación de éxito constante y visible. Así seguirá siendo todo el tiempo y quien no lo consiga ver es porque vive en otra realidad.

Sí, aún hay mucho trabajo por hacer, pero también se debe reconocer el esfuerzo de todas las mujeres mencionadas (y las que no), porque se lo han ganado a pulso.