Panamá se rinde ante intrépida abuela por su pase al Mundial de Rusia 2018

Panamá sigue de fiesta y no es para menos, consiguió de manera directa su boleto para disputar su primer mundial en la historia y parte de esa hazaña se la...

Panamá sigue de fiesta y no es para menos, consiguió de manera directa su boleto para disputar su primer mundial en la historia y parte de esa hazaña se la deben a una mujer de la tercera edad que “evitó” que Costa Rica les arrebatará su pase a la justa. Le dicen “La Fula” y es la mujer más popular hoy en día en el país canalero.

Elida de Mitchell es el nombre de la abuela que se convirtió en tendencia durante la última jornada del hexagonal eliminatorio de la Concacaf, quien en los minutos finales ante los ticos saltó al campo de juego y se tiró al césped del Estadio Rommel Fernández para hacer que el tiempo se consumiera. En medio del caos con los elementos de seguridad, la mujer fingió sentirse mal y con ello sumar algunos segundos a la causa canalera.

“Por emoción me tiré a la cancha para evitar que Costa Rica metiera otro gol. No lo iba a permitir. No pretendía salir hasta que terminara el partido”, declaró De Mitchell en una entrevista.

Cuando los cuerpos de seguridad llegaron a sacarla del campo, La Fula dijo sentirse enferma, todo un acto anti fair play que después confesó. “No me dio nada, es que la Policía me iba a sacar e hice que me desmayaba de nuevo. Cuando vino, me dijo: ‘Tía, ¿qué te pasa?’ y le contesté: ¡Vas para el Mundial carajo, no me pares de aquí!”.

Su falta de juego limpio, disfrazada de “hazaña” para los panameños, fue el tema de conversación en todo el país, tanto que fue felicitada por el presidente Juan Carlos Varela, así como el alcalde de la capital, José Blandón. 

Hoy La Fula, quien trabaja para el Instituto Panameño de Deportes, es toda una personalidad. Su número de seguidores en Instagram creció hasta más de 5 mil seguidores que le han llenado sus fotos con comentarios de agradecimiento por haber hecho tiempo en los minutos finales el juego.

Su atrevimiento estuvo a punto de costarle una sanción económica y disciplinaria. Sin embargo ahora disfruta del cariño y amor de todo un país que se siente en deuda con ella.