Ya va para más de un año el día en que Paco Jémez dejó el futbol mexicano. Cruz Azul, el equipo que le dio la oportunidad de mostrarse lo despidió por los malos resultados y se tomó la decisión de traer a Pedro Caixinha. El timonel español dirigió a Las Palmas, que descendieron y hoy la vida le da la oportunidad de regresar al Rayo Vallecano, conjunto con el vivió su mejor etapa como director técnico.

Pero cuando se hizo cargo de la Máquina el estratega pasó por muchas cosas. Desde una prensa mexicana encima siempre detrás de él, hasta el terremoto sufrido en 2017. Todo eso lo marcó para siempre.

Paco Jémez deja las canchas por los micrófonos

Hacerse cargo de Cruz Azul no es cosa fácil y menos cuando el equipo arrastra muchos años sin ser campeón de liga. Todo eso influyó para que Paco Jémez no pudiera sin siquiera conciliar el sueño durante su estadía en nuestro país.

 “En México fue mucho peor. Había días que ni siquiera dormía. Se juntaba todo. Desde la presión de los resultados a la altitud de la ciudad. Tuve que ir al médico para que me ayudara a conciliar el sueño, pero solo conseguía dar unas cuantas cabezadas por la noche. Llevo desde 2006 como entrenador, con diferentes etapas y situaciones. Pero te puedo decir que México me ha dejado marcado. Es un país muy duro. En todos los sentidos. Un sitio donde pasan cosas que en España solo ves por televisión”, comentó el entrenador en una entrevista para The Coache’s Voice.

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Otro tema que dejó perplejo a Jémez fue el terremoto que sacudió a la Ciudad de México y otros estados el 19 de septiembre de 2017: “Estábamos en una concentración para un partido ante el América y tuvimos que salir toda la plantilla corriendo del hotel de madrugada. En esos momentos no sabes lo que tienes que hacer porque no lo has vivido nunca. Realmente llegas a temer por tu vida”.

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Otra situación que “padeció” Paco Jémez fue su relación con la prensa mexicana, misma que se desgastó conforme los resultados empezaron a ser negativos.

“La prensa es mucho más incisiva y mucho más hiriente que España. Algunas entrevistas llegaron a niveles que nunca me habría esperado, pero sabía que si agachaba las orejas me comían. En los primeros momentos me calentaba mucho, pero lo hacía porque había preguntas que me parecían ofensivas. No solo para mí, también para el club y mis jugadores. Tuvimos algún encontronazo más, pero al final hasta disfrutaba en las ruedas de prensa”, confesó.

Pero a pesar de ello, el técnico español aseguró que si en alguna ocasión llega una oferta para volver a México no les cerrará las puertas.