Grecia, válvula de escape para futbolistas mexicanos

Hay ligas de futbol en el mundo que vistas desde México nos parecen exóticas. ¡Pum!, de pronto llega un jugador y nos pone frente a un país que ubicábamos por...

Hay ligas de futbol en el mundo que vistas desde México nos parecen exóticas. ¡Pum!, de pronto llega un jugador y nos pone frente a un país que ubicábamos por cualquier otra circunstancia menos por sus torneos de futbol.

Así nos pasó con Grecia y su Superliga. Nery Castillo, cual Cristobal Colón, descubrió un futbol al que los mexicanos podían ir a cumplir el sueño europeo. El de San Luis Potosí abrió la aduana para que llegaran jugadores aztecas a un balompié que al principio nos parecía extravagante.

Nery se formó en las fuerzas básicas del Danubio, en Uruguay (país en el que se crió), después una visoría lo llevó a Europa, donde pudo jugar con el Manchester United pero nunca se concretó. El destino quería que Nery desplegara su mejor futbol en el Olympiacos de Grecia. Ahí estuvo hasta 2007 y después emigró a Ucrania.

Luego de un largo vaivén, en 2011, se volvió a enfundar en la playera de un equipo griego, esta vez el Aris Salónica.

Otro mexicano que probó suerte en el futbol griego fue el gran Antonio de Nigris. La playera del AE Larisa fue la última que el trotamundos vistió. El regiomontano solo jugó seis partidos con los griegos y no logró marcar ningún tanto. El mismo año de su llegada —2009— falleció de un infarto.

La polémica salida de Alan Pulido de los Tigres encontró una bocanada de aire fresco en Grecia, después de quedarse sin jugar 8 meses, en 2005, el Olympiacos lo fichó pero lo cedió al Levadiakos donde jugó 6 partidos y solo anotó un gol. El mismo año pasó con el equipo de El Pireo pero tampoco tuvo fortuna, disputó 8 juegos y marcó 5 goles y en 2016 regresó a México para jugar con Chivas.

Pedro Arce Latapí es otro jugador mexicano que probó suerte en Grecia. Pedro jugó en Suiza y Polonia hasta que el Veria lo compró y lo cedió al Anagennisi Giannitsa y posteriormente al A.O. Zavala. Por fin, en 2014 debutó en la Superliga con el Veria. Después de 54 equipos con los griegos regresó al terruño para jugar con el América.

A los anteriores jugadores se suma la incorporación de Othoniel Arce al Lamia FC, donde intentará acumular los minutos que no pudo concretar con el Necaxa.

Sin duda la Superliga es un válvula de escape para los jugadores mexicanos que buscan aventurarse en el futbol europeo. Aunque todavía son pocos, esperamos que el legado que dejó Nery, el futbolista mexicano que jugó más tiempo en Grecia, beneficie a los jóvenes que buscan una nueva oportunidad.

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