Brock Osweiler: el “heredero” de Joe Montana y Brett Favre

Brock Osweiler todavía no puede ser comparado ante los grandes de la NFL. Lejos está de ser llamado “heredero” de Joe Montana o Brett Favre. Sin embargo, ya compartió una...

Brock Osweiler todavía no puede ser comparado ante los grandes de la NFL. Lejos está de ser llamado “heredero” de Joe Montana o Brett Favre. Sin embargo, ya compartió una de las experiencias de estos dos mariscales de campo: visitar el campo de las viejas glorias.

Osweiler tomó las riendas de los futuros campeones del Super Bowl 50, luego de que Peyton Manning jugara un duelo ante Kansas City donde lanzó para cuatro intercepciones y tuvo un rating de 0.0. A partir de ahí, parecía que John Elway estaría encontrando al sucesor del #18, que protagonizó grandes momentos, como la victoria ante los Patriots, clave para que la antesala del “super domingo” se jugara en Mile High. Sin embargo, los planes de la “leyenda” fueron otros y no firmaron al novato, ni durante, ni después de la campaña. Entonces fue que Osweiler empacó rumbo a Houston donde llegó para firmar un contrato de 72 millones de dólares y cinco años.

“Los mejores tratos, a veces son los que no se hacen”. John Elway

En su regreso a Denver, su noche estuvo lejos de ser como cuando vestía los colores de casa: 131 yardas sin anotación. Entonces, las postales de Favre y Montana despertaron.

Joe Montana se consolidó como uno de los mejores mariscales de campo en la historia tras ganar cuatro anillos. Sin embargo, un cúmulo de lesiones lo pusieron en la banca en favor de Steve Young y para 1993, comenzó a vestir el uniforme de los Chiefs. Un año más tarde, Montana se enfrentó a su ex-equipo y con dos pases de anotación le ganó la partida a los “Gambusinos” a pesar de que al final de la campaña, se proclamaron campeones.

Brett Favre, por otro lado, comenzó su carrera en Atlanta, pero fue en Green Bay donde se hizo un nombre en la NFL. Después de la ruptura y su paso a los Jets en 2008, el del Sur de Mississippi llegó a los Vikings de Minnesota, tierra odiada para los “queseros” como rivales divisionales: luces y sombras en el resumen de sus enfrentamientos. En 2009 le ganó las dos partidas a los Packers, tanto en Lambeau como en Minneapolis. Sin embargo, un año después, Aaron Rodgers rompió la maldición y maniató a los nórdicos en ambos partidos, además de conquistar el trofeo Lombardi en el Super Bowl XLV.

Si la tendencia se cumpliera, Denver estaría en paso de su cuarto trofeo de campeón y su segundo bicampeonato.