Nick Foles tiene en sus manos la única oportunidad para brillar

Un suplente en buen momento contra Tom Brady, quizá el Super Bowl sea lo mejor que le suceda a Foles, porque según su historia es improbable que vuelva a tener una temporada igual de exitosa.

Nacido en Austin, Texas, en 1989, Nick Foles comenzó con su vida sin saber que sería jugador profesional del futbol americano y peor aún nunca imaginó que sería relegado a la banca. La historia en el deporte para el texano comenzó en la Universidad de Michigan, ahí decepcionó en su primera temporada pues no tuvo los números esperados, por lo cual fue traspasado a la Universidad de Arizona y fue entonces cuando mostró su nivel por lo que varios visores voltearon a verlo.

En 2012 llegó el momento para que diera el paso al nivel profesional, el draft era la esperanza para que algún equipo grande se fijara en él y aunque tuvo buenas temporadas con su universidad fue reclutado de forma discreta por los Eagles hasta la tercera ronda en el número 88 general. Su futuro era claro en Philadelphia, solo jugaría en caso de alguna lesión que dejara fuera al titular Michael Vick, su nuevo puesto era estar en la banca y esperar alguna oportunidad para mostrar sus habilidades. Para suerte de Foles, Vick se lesionó en la semana nueve y entonces el novato vio acción a la semana siguiente aunque no tuvo su mejor actuación.

Así transcurrió su primer año en Philadelphia y un año después tomó protagonismo, pues lideró a su equipo a un partido de playoff y al título de la división NFC Este. Fue todo lo que hizo, vino el decible y su equipo decidió en 2015 cambiarlo por Sam Bradford. Foles recaló en los Rams, donde fue suplente, hizo poco y nada con su nuevo equipo, acto seguido fue despedido y entonces comenzó a planear su retiro.

Un día despertó con la idea de hacerse pastor, incluso hizo algunos cursos, pero como toda historia bonita alguien llegó a rescatarlo, alguien creyó en una persona que lo único que había hecho en la NFL era ser suplente. El héroe se llama Andy Reid, entonces Nick Foles firmó con Kansas City para ser de nuevo suplente, lo bueno fue que con su nuevo equipo recuperó nivel y volvió a Philadelphia para convertirse en la historia de superación de la que todos hablan previo al Super Bowl LII.

-¿Cómo llegó a ser titular?

Pues el mariscal de campo de los Eagles, Carson Wentz comenzó a guiar al equipo a las victorias, pero se lesionó en la recta final de la temporada regular, fue entonces que Foles tomó su casco y comenzó a jugar excelentes partidos. Nick ha logrado que los aficionados olviden a Wentz y desde que juega Philadelphia sólo ha perdido un partido.

Nick Foles guió a su equipo para conseguir el campeonato de conferencia. El quarterback de 29 años será apenas el tercero en su posición que abrirá el Super Bowl en una temporada en la que realizó tres aperturas o menos en la fase regular. Además, Foles ha completado más de 75 por ciento de sus pases en juegos consecutivos; algo que sólo había logrado en playoffs el miembro del Salón de la Fama, Joe Montana.

Un suplente en buen momento contra Tom Brady, quizá el Super Bowl sea lo mejor que le suceda a Foles, porque según su historia es improbable que vuelva a tener una temporada igual de exitosa.

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