¡El día llegó! Tuvieron que pasar casi cinco meses, 17 fechas, ronda de comodines, juegos divisionales y finales de conferencia para por fin estar en Atlanta, en el juego más importante de todos: el Super Bowl. Los Angeles Rams y New England Patriots fueron los grandes protagonistas de una edición 53 que deja mucho al análisis.

Durante la primera mitad, las grandes emociones se vivieron en el cuarto inicial. El partido apenas comenzaba, los Patriots estaban en zona de gol de campo en su primera posesión y llegó la primera jugada grande del encuentro:¡Tom Brady interceptado! Entre Robey Colleman (desvío) y Cory Littleton (intercepción) lograron la primera alegría para los aficionados de los Rams, aunque no tendría mayor relevancia para el partido.

En el mismo primer cuarto, la ofensiva de Tom Brady y New England le dio la oportunidad a Rob Gotkowski de poner adelante a su equipo. Sin embargo, el pateador falló el gol de campo, lo que dejó la pizarra como estaba, cero contra cero.

La presión de la defensiva de Los Angeles a Tom Brady fue constante desde el inicio y en el segundo cuarto tuvo consecuencias, provocando un balón suelto, que fue recuperado de inmediato por el equipo de los Patriots. Otra jugada importante desperdiciada.

Pese al buen desempeño de la defensiva, los Patriots lograron encontrar otro resquicio en ella, mismo que les permitió ponerse en zona de gol de campo, algo que esta vez no desaprovechó Gotkowski y puso adelante 3-0 a su equipo. Y justo con ese marcador ambas plantillas se fueron al descanso para darle su espacio a Maroon 5 y su espectáculo de medio tiempo.

Sí, un partido que lucía para ser mejor jugado, apenas tenía tres puntos después de 30 minutos, dejando decepcionados a la mayoría de fanáticos.

Para el tercer cuarto, la ofensiva de Jared Goff encontró un poco de ritmo, algo que no estuvo ni cerca en la primera mitad. Esta encadenación de jugadas permitió que Zuerlein, pateador de los Rams, apareciera con un gol de campo de 53 yardas para que Los Angeles empataran un partido que, pese a nunca tener el control y siempre verse superados, tenían la posibilidad de ganar.

Sin embargo, los Patriots fiel a su costumbre, supieron reaccionar. Ya en el último cuarto, Brady se asoció con Gronkowski para llegar a la yarda dos de los Rams, oportunidad que Sony Michel hizo efectiva con un acarreo. El primer touchdown del encuentro llegó con poco más de siete minutos por jugar y Gotkowski sumó el extra para poner el 10-3 en el marcador.

Goff quiso responder de inmediato con su ofensiva. Pasaron de medio campo y lograron posicionarse en la yarda 27 de lado de New England, pero un pase irresponsable del quarterback acabó en las manos del defensivo Gilmore, quien prácticamente acabo con las esperanzas de Rams.

Tras la intercepción y después de que Brady y compañía llevaran el balón a la yarda 24 del equipo de Los Angeles, Gotkowski volvió a aparecer para anotar otro gol de campo y acabar por completo con cualquier posibilidad de reacción de los Rams. Un 13-3 incontestable.

El equipo de Sean McVay pudo hacer más decorosa la derrota en los últimos segundos, pero el pateador falló el field goal, para cerrar con broche de oro una noche lamentable para Los Angeles y sentenciando la sexta victoria de los Patriots en el juego grande, lo que les permite ser el equipo más ganador de Super Bowls, junto a Steelers, con seis campeonatos.

Patriots, una dinastía de nunca acabar, no hay duda.