Neymar cuesta casi tres veces lo que México destina a proteger los Derechos Humanos

Las noticias alrededor del traspaso de Neymar al París Saint-Germain desde el Barcelona han estado en boca de todos desde su despedida del equipo y hasta su plática con el...

Las noticias alrededor del traspaso de Neymar al París Saint-Germain desde el Barcelona han estado en boca de todos desde su despedida del equipo y hasta su plática con el actor y artemarcialista Jackie Chan, sin embargo el dato que más salta a la vista es el costo de la carta de recesión de 222 millones de euros, siendo así la transferencia más cara en la historia del futbol y comparable con gastos que hacen los países en rubros sociales.

El futbol cada vez se maneja más en cifras mega millonarias, prueba de ello es esta transferencia del brasileño al PSG, que según el cambio a moneda mexicana y realizado en el sitio coinmill.com alcanzaría los 4,705 millones 901,889.31 pesos. 

Se han realizado distintas comparaciones en el mundo con esta cantidad como el que el PSG pudiera comprarse 27 Diego Armando Maradona en su momento, sin embargo los datos que más saltan para darnos una idea de esta cifra son los gastos de los gobiernos.

En México, y según el Presupuesto de Egresos 2017,  se destinaron 1,728 millones 566,039 pesos para la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), es decir que lo que se pagó por la carta de Neymar es alrededor de 2.7 veces más que lo que nuestro país otorgó a este rubro.

Siguiendo con estas comparaciones, en las recientes elecciones a gobernador del Estado de México se estableció un tope de campaña de 700 millones de pesos por candidato, siendo cinco los postulantes el tope general alcanzaba los 3,500 millones. La carta del astro brasileño es más valiosa que lo que se gastó durante el proceso electoral en Edomex.

Y no solo en México existen estas comparaciones, según el Nueva Tribuna de España, Neymar cuesta más del doble de lo que el país ibérico gasta contra la pobreza infantil, rubro al que le dedica 100 millones de euros al año.

Al final, el futbol se maneja en un mundo muy diferente al social, donde las carteras parecen no tener fondo y los billetes de cualquier denominación vuelan por doquier, mientras nosotros, los simples mortales, seguiremos exigiendo más pesos a las causas sociales. Así es la vida de injusta, ni modo. 

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