La NBA sigue abriendo sus horizontes cada vez más y el número de jugadores extranjeros en la liga es el gran ejemplo. Para la temporada 2018-2019 la National Basketball Association anunció que 108 basquetbolistas, de 42 países diferentes, formarían parte de la temporada; sin embargo, uno de ellos no pasa por su mejor momento personal a causa del gobierno de su propio país, que ha pedido su extradición.

Durante varios años, el gobierno turco ha sido acusado de ejercer prácticas dictatoriales sobre su nación y en meses recientes el basquetbolista Enes Kanter ha sido un crítico constante de Recep Tayyip Erdogan, líder político de Turquía, por lo cual la Fiscalía de Estambul habría solicitado, de acuerdo al medio Sabah, la extradición del jugador de los Knicks, a quien además acusan de terrorismo por ser partidario de Fethullah Gulen, un predicador islámico exiliado de Estados Unidos, antiguo aliado de Erdogan y señalado por supuestamente organizar el intento de Golpe de Estado en 2016.

Más de 100 jugadores extranjeros en la NBA

La mala relación entre el estado turco y el basquetbolista comenzó en mayo de 2017, cuando Kanter fue detenido en un aeropuerto rumano y llamó a Erdogan el “Hitler de nuestro siglo”. A partir de ese momento, a Enes se le retiró su pasaporte, quedando sin nacionalidad.

Este problema político ya le ha traído consecuencias directas a Enes en su trabajo con los Knicks, ya que no pudo viajar a Londres para disputar el encuentro programado contra Washington Wizards este jueves 17 de enero. “Realmente no quería arriesgar mi vida yendo a Europa donde los largos brazos de Erdogan están en todas partes”, mencionó el jugador, quien además aseguró que la situación “es bastante triste. Todo esto afecta mi carrera. Quiero ayudar a mi equipo, pero debido a un loco no puedo hacer mi trabajo. Me pueden matar bastante fácil “, sentenció el jugador.

Historias a seguir en la nueva temporada de la NBA

Este no ha sido el primer problema que el gobierno turco ‘provoca’ en el mundo deportivo. En el recuerdo queda la polémica generada por una foto en la que aparece Mesut Özil junto a Erdogan, la cual causo gran revuelo y terminó con el retiro del mediocampista de la Selección de Alemania. En ese momento, Özil sustento su salida debido al “racismo y faltas de respeto” que recibió tras la publicación de la foto.

Queda claro que los problemas políticos y el deporte pueden estar muy ligados más veces de las que pensamos y la resolución no siempre será la mejor.