Árbitro amateur muere tras agresión en el campo de juego

“Tuve que pitarles a favor porque me estaban amenazado”, me dijo en alguna ocasión un familiar que decidió aprovechar su tiempo libre y su amor por el futbol para convertirse...

“Tuve que pitarles a favor porque me estaban amenazado”, me dijo en alguna ocasión un familiar que decidió aprovechar su tiempo libre y su amor por el futbol para convertirse en árbitro. Parado en medio de un campo de tierra repleto de desconocidos, así inicia su día laboral.

No hay seguridad dentro de las instalaciones, su integridad depende de no equivocarse. Le gusta su trabajo pero lo ejerce con miedo, no es fácil lidiar con 22 personas que a ratos olvidan que están ahí por diversión.

La madrugada de este 30 de diciembre murió el árbitro amateur José Valdemar Hernández Capetillo. Falleció por un Traumatismo craneoencefálico, propiciado por un golpe que un jugador le asestó cuando pitaba un encuentro dentro de la Cancha Pemex en Xalapa, Veracruz.

De inmediato la Asociación Mexicana de Árbitros Mexicanos reprobó y repudió la situación con un comunicado: “No podemos seguir permitiendo que se agredan a personas que lo único que haces es entrar al terreno de juego a impartir justicia”.

Entonces, ¿ser árbitro es un trabajo de alto riesgo? La violencia en el deporte es uno de los síntomas de una sociedad que está podrida. Hemos dejado de divertirnos y yo, por lo menos, he perdido la capacidad de asombro: ahora te pueden matar por no pitar un penal.

México, el país en el que ser árbitro es un empleo de alto riesgo.

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