Jornada violenta en el beisbol de las Grandes Ligas [Video]

Yasiel Puig protagonizó una de las dos peleas del beisbol en la MLB, en la última jornada.
(Imagen: Getty Images)

El beisbol no se caracteriza por ser un deporte violento, pero cuando el ambiente se pone caliente, no deja de ser sorprendente, por la cantidad de personas que saltan al campo para ‘solucionar’ el problema. Hay que decir que ver una bronca en el diamante no es tan sencillo, pero en las últimas horas la MLB no solo protagonizó una, sino dos broncas.

La pelea más sorprendente y que hizo que las bancas se vaciaran, fue protagonizada por uno de los peloteros más reconocidos de las Grandes Ligas: Yasiel Puig, jugador de Los Angeles Dodgers. Esta enfrentamiento se inició de una forma poco común, pues Puig se encontraba al bat y golpeó una bola de foul, algo más que normal. Sin embargo, antes de acomodarse para seguir su turno, el jardinero de los Dodgers se encaró con Nick Hundley, catcher los San Francisco Giants. ¿El motivo? Parece ser que Nick le dijo algo que no le gustó a Yasiel.

Tras hacerse de palabras, tanto Hundley como Puig se comenzaron a empujar y fue a partir de ahí que ambas bancas salieron al quite, provocando que más jugadores se golpearan entre ellos. Incluso, en una toma se ve claramente cómo Yasiel busca impactar al catcher.

La gresca terminó con los dos peloteros expulsados del partido.

Aquí las imágenes:

La siguiente ocasión en la que los equipos salieron de su dugout fue en el partido entre Miami Marlins y Atlanta Braves. Esta vez el conato de bronca sí fue por el motivo de casi siempre: el lanzamiento del pitcher golpeó al bateador. Una recta de 97 millas por hora de José Ureña impactó en el codo de Ronald Acuña, lo que provocó que el pelotero de los Atlanta Braves no pudiera ni caminar a primera base, por lo que fue Ender Inciarte el que encaró al pitcher.

Por fortuna, a comparación de lo sucedido entre Dodgers y Giants, esta bronca no pasó a mayores, solo el enojo de un coach y con Acuña en el césped doliéndose fuertemente.

Esperemos que las bancas no vuelvan a vaciarse muy pronto.

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