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Místico: El último gran luchador en México que no triunfó por falta de identidad

La lucha libre le dio todo a Místico, pero también le quitó la oportunidad de hacer historia por una falta de identidad.
La lucha libre le debe mucho a Místico (Foto: Los Pleyers)

La lucha libre es baluarte en nuestro país. Leyendas como el Hijo del Santo o Blue Demon pusieron en alto el nombre de México en este deporte. Luego vino Dos Caras padre e hijo y revolucionaron un poco más el pancracio nacional. A la par, Rey Mysterio Jr. y Eddie Guerrero le dieron un valor internacional a los encordados.

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Luego vino alguien que quiso romper barreras y a través de llaves y vuelos espectaculares se ganó el corazón de la afición mexicana. Lo malo es que su carrera se vino abajo, no por su calidad, sino por la falta de identidad.

Hace 15 años, en la Arena México debutó la última gran promesa. Hijo de Dr. Karonte (QEPD), primo de Magnus y hermano de Armenia y Argos, Luis Ignacio Uribe Alvirde, mejor conocido como el Místico original, tenía detrás de él una gran herencia luchística, misma que salió a relucir por primera vez el 18 de junio de aquel entonces.

Anteriormente usó el nombre de Dr. Karonte Jr. Su debut profesional fue un 30 de abril de 1998. Posteriormente saltó al ring como Komachi, hasta que Místico le vino a dar una autenticidad.

Su popularidad fue en aumento. Las funciones en México coreaban su nombre; el éxito le estaba asegurado. El lado negativo es que el nombre era propiedad del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL). Esto demostró que los luchadores novatos ya no eran dueños de sus personajes, ni mucho menos de sus máscaras.

Así fue como la empresa creó su minita de oro en 2004. Mientras Místico ganaba fama, en Ciudad Juárez un luchador afirmó que estaba registrado con el mismo nombre. Esto terminó en una batalla legal que ganó el emporio del pancracio.

Como Místico ganó las máscaras de Black Warrior, Hijo del Diablo, Sepulturero, Skayde y el Oriental, además de las cabelleras del Misterioso y Negro Casas. Se cotizó al grado de llamar la atención de World Wrestling Entertainment (WWE), el consorcio de lucha libre más grande del mundo. Su contratación se dio en 2011, pero con un nuevo personaje, Sin Cara. De a poco se volvió constante hasta que las lesiones y una suspensión por violar la política de salud de la empresa culminó con la relación laboral.

Para ese entonces, el CMLL ya le había dado el nombre de Místico a otra joven promesa, aunque no logró cumplir con las expectativas.

En 2014, el hijo de Dr. Karonte arribó a Triple A y quiso utilizar el personaje que lo engrandeció y le fue negado. Tuvo que cambiar a Myzteziz y luego a Mistic 2.0. La similitud con Místico era evidente, incluso la máscara mantenía los vivos en oro, pero de lo que nunca se dio cuenta es que de a poco se quedaba sin identidad, como un luchador sin nombre.

Con el paso del tiempo y tras tantas negaciones nació Carístico, su nombre actual. Y ahora, con un regreso triunfal al CMLL el Místico original quiere crear una enemistad con el personaje de la empresa (Místico III).

El Místico original podrá ganar las batallas las que sean. Quizás su estilo de pelea sea el mismo, pero la realidad es que difícilmente será recordado porque no cuenta con un nombre que lo identifique. Así es como las empresas más grandes del pancracio arruinaron un carrera que estaba para los libros de historia.

Y por si te lo perdiste, checa a la gladiadora que sufrió acoso en nuestro país: