Los sacerdotes mexicanos debutaron y ganaron en la Clericus Cup

El futbol es comparado frecuentemente con la religión, los más “rebeldes” condenan ambas prácticas y los califican como un distractor de la cosas que en realidad importan. Pero, ¿qué es...

El futbol es comparado frecuentemente con la religión, los más “rebeldes” condenan ambas prácticas y los califican como un distractor de la cosas que en realidad importan. Pero, ¿qué es lo que realmente importa? Eso cada individuo debe tenerlo claro.

“El futbol es lo más importante entre las cosas menos importantes”, dijo alguna vez Jorge Valdano. La frase se ha repetido de la misma manera que un Padre Nuestro y ambas se utilizan para justificar la pasión.

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El pasado 23 de febrero, ambas doctrinas se fusionaron para formar la Clericus Cup: un torneo de futbol creado y promovido por El Centro Deportivo Italiano (CSI) en el que sacerdotes y seminaristas de más de 70 países miden su nivel futbolístico.

El torneo, que se celebra anualmente, se creó en 2007 y hasta este año se presentó la variante del árbitro. No es que los jugadores hayan sido tan responsables y buenos como para que no se necesitara un referí, sino que por primera vez en la competición, el encargado de impartir justicia dentro del campo de juego será un sacerdote.

Entre los 16 equipos que conforman el torneo, se encuentra el representativo mexicano en la figura del Colegio Mexicano, que debutó el día de hoy y lo hizo con un triunfo ante el subcampeón del año pasado: el equipo de la Pontificia Universidad Gregoriana.

El marcador culminó con 1-0 y el gol fue obra de Oscar Rojas Madrigal quien es mexicano de nacimiento pero estudia en la Universidad Gregoriana. Para que la cuña apriete tiene que ser del mismo palo. No lo digo yo, lo dice la escuela de la vida y los dichos populares.

En los torneos pasados los mexicanos apenas y habían podido acceder a la segunda ronda de la competición en toda la historia del torneo, por lo que de ganar el próximo partido estarían haciendo historia, el partido se disputará el próximo tres de marzo en contra del Colegio Matter Ecclesiae quienes han campeonado en 2008 y 2016.

La eliminación del torneo es directa y la final se jugará el 26 de mayo, esperamos que el combinado mexicano haga gala de el buen futbol mostrado durante su primer partido y previo al Mundial de Rusia 2018 podamos traernos la copa religiosa. A pesar de no ser católicos hay que festejar porque el futbol es laico, ¿no?

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