El mundo entero festeja a uno de sus mejores jugadores de futbol en la historia: Edson Arantes do Nascimento. Y digo a uno, porque para mí no es el más grande como muchos consideran. Sí, a pesar de levantar tres veces la Copa del Mundo (1958, 1962 y 1970) no me parece el mejor jugador que existe desde que patear una pelota es considerado deporte.

Creer que el brasileño, que hoy cumple 78 años de edad, es el mejor en la historia me parece más un acto de fe que una certeza. Y no, no trato de demeritar lo hecho por O rei, pero sus defensores no lo vieron jugar y se matan defendiéndolo, afortunadamente el balompié es de apreciaciones y ahí es cuando comienzan las disputas.

“El Trinche” Carlovich, mejor que Maradona, Messi y Riquelme

La comparación entre Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, que se ha enfriado un poco en los recientes días, es la continuación de una que ha separado a padres e hijos, ha terminado con amistades e incluso ha creado religiones (La Maradoniana).

Pero hay una que nunca perderá vigencia, por lo que merece la pena enfrentarla y eso es lo que haré.

Hay que dejar algo claro: los mexicanos somos afortunados de tener en el Estadio Azteca, uno de los más emblemáticos de nuestro país, al protagonista de ver tanto a Pelé, como a Maradona, levantar una Copa del Mundo.

La categoría de ambos no se discute, pero si de ejecución se trata el mejor es Diego Armando Maradona Franco.

La potencia y la pasión que el Pelusa tenía en el campo de juego no la he vuelto a ver en ningún futbolista, Maradona hizo el mejor gol en la historia del balompié; a Pelé tuvieron que editarle su mejor jugada (contra Uruguay en 1970) para que culminara en anotación.

Si el talento se midiera en campeonatos del mundo, no habría discusión y tendríamos que rendirnos ante Pelé, pero hay rubros en los que el brasileño flaqueó, siendo el principal no haber jugado en un club europeo. Aunque O rei declaró que pudo jugar en el Real Madrid y en el Milán eso no sucedió. Maradona, por otro lado, puso en el mapa a un equipo al que no se le podía sacar mucho: el Napoli.

Con la pelota en los pies, el Barrilete Cósmico era imparable, estaba acostumbrado a jugar solo, incluso hacía jugar a sus compañeros. Mientras que Edson Arantes siempre estuvo rodeado de talento, incluso formó parte de la Selección Brasileña que jugaba con cinco dieces: Tostao, GersonJairzinhoRivelino y él.

Maradona, el más mundano de los futbolistas

Y no quiero evocar al ya gastado argumento de “Pelé jugó otro futbol, en otro época”, porque las reglas siempre han sido las mismas. Mi argumento radica en la pasión que mezclada con talento desembocó en historia, una historia que se ensució por una vida que, como en la cancha, no supo contenerse.

Pelé podría tener más campeonatos del mundo y ser un ejemplo de vida, pero si de pasión desbordada al patear una pelota se trata, Maradona arrasa y ahí si no hay competencia. Tanto que con las rodillas destrozadas decidió venir a México a dirigir a un club del Ascenso MX. Porque Maradona no es Maradona si no hay futbol.